Antonelli conquista Spa y da un golpe de autoridad en el Mundial de Fórmula 1
Antonelli gana en Spa, suma su sexto triunfo de 2026 y amplía su ventaja en el Mundial tras el abandono de George Russell.
Antonelli respondió con su sexta victoria en las primeras diez rondas del campeonato
Antonelli gana en Spa y vuelve a tomar el control absoluto del campeonato. El piloto italiano de Mercedes se impuso en el Gran Premio de Bélgica 2026, consiguió su sexta victoria de la temporada y aprovechó el abandono de George Russell para ampliar considerablemente su margen en la clasificación de pilotos.
El triunfo tuvo un valor superior a los 25 puntos habituales. Antonelli llegó a Bélgica después de varias carreras complicadas, en las que los problemas de fiabilidad habían permitido que sus perseguidores redujeran una ventaja que semanas atrás parecía prácticamente definitiva.
En Spa-Francorchamps, sin embargo, respondió como un candidato firme al título: consiguió la pole position, soportó una carrera estratégicamente compleja, recuperó el liderato frente a Charles Leclerc y cruzó la meta con menos de dos segundos de ventaja sobre el Ferrari.
Max Verstappen completó el podio y le entregó a Red Bull su podio número 300 en la Fórmula 1. Lewis Hamilton terminó cuarto, mientras que Franco Colapinto rescató el último punto disponible al finalizar décimo con Alpine.
Antonelli gana en Spa después de una carrera de máxima exigencia
Antonelli partió desde la primera posición, pero la carrera estuvo lejos de convertirse en un recorrido cómodo hacia la bandera a cuadros. La salida produjo varios cambios de posición y obligó al líder del campeonato a reaccionar desde los primeros kilómetros.
Verstappen atacó al Mercedes en el recorrido hacia Eau Rouge y llegó a superar momentáneamente al italiano. Antonelli respondió en la recta de Kemmel, recuperó el primer puesto y comenzó a controlar la prueba por delante de Leclerc y del piloto de Red Bull.
La situación cambió durante la ventana de paradas. Un periodo de Virtual Safety Car permitió que Leclerc realizara una detención con menor pérdida de tiempo y colocara su Ferrari al frente de la carrera.
Antonelli regresó a pista aproximadamente tres segundos por detrás. En lugar de precipitarse, administró los neumáticos, redujo progresivamente la diferencia y preparó el ataque durante el tramo decisivo.
A diez vueltas del final, el italiano completó la remontada sobre Leclerc y recuperó la primera posición. Desde ese momento mantuvo al Ferrari fuera de la distancia necesaria para intentar un adelantamiento y cerró una actuación que combinó velocidad, paciencia y gestión estratégica.
No fue únicamente una victoria construida desde la pole. Fue una respuesta competitiva después de perder el liderato por una circunstancia externa y quedar obligado a adelantar en pista para recuperar el control.
El abandono de Russell cambia el Mundial de pilotos
El momento que puede marcar el campeonato ocurrió durante la primera vuelta. George Russell, que llegaba a Spa como el rival más cercano de Antonelli, quedó fuera después de un contacto con Lewis Hamilton en Les Combes.
El británico había perdido velocidad en la recta y trató de recuperar posiciones, pero el toque con el Ferrari lo envió hacia la grava. Russell no pudo continuar y abandonó la prueba sin sumar puntos.
Hamilton recibió una penalización de cinco segundos por el incidente, aunque consiguió recuperarse hasta la cuarta posición. También quedó bajo investigación por una salida insegura durante su parada, en la que uno de los neumáticos de su Ferrari golpeó a un mecánico que trabajaba sobre el alerón delantero. El integrante del equipo no sufrió lesiones, pero Ferrari recibió una multa económica.
El resultado provocó una modificación importante en la clasificación. Antonelli, que comenzó la carrera con 25 puntos de ventaja sobre Russell, abandonó Bélgica con una diferencia de 45 unidades sobre Hamilton, ahora segundo, y de 50 sobre su compañero de Mercedes.
En una sola tarde, la ventaja del italiano prácticamente se duplicó.
La matemática todavía mantiene abierto el campeonato, pero el escenario deportivo cambió. Russell dejó de ser el perseguidor inmediato, Hamilton ascendió al segundo puesto y Antonelli recuperó el colchón que había perdido por problemas mecánicos en las rondas anteriores.
Una victoria que devuelve estabilidad a Mercedes
El triunfo también tiene un peso importante para Mercedes. Antonelli había quedado sin puntos en dos de las tres carreras anteriores, una secuencia que redujo la distancia en el Mundial y abrió dudas sobre la fiabilidad del monoplaza.
Spa representaba una prueba fundamental. No solo por las características del circuito, sino porque una nueva carrera sin resultados podía transformar una ventaja cómoda en una lucha directa entre varios pilotos.
Antonelli respondió con su sexta victoria en las primeras diez rondas del campeonato y la quinta conseguida desde la pole position. Además, volvió a ganar por primera vez desde el Gran Premio de Mónaco.
El italiano también alcanzó una cifra histórica para su país. Con seis triunfos en la Fórmula 1, igualó el segundo lugar entre los pilotos italianos con más victorias, todavía por detrás de Alberto Ascari, ganador de 13 grandes premios.
Sin embargo, la jornada no fue completamente positiva para Mercedes. El abandono de Russell impidió que el equipo ampliara su ventaja en el campeonato de constructores. La escudería alemana quedó 73 puntos por delante de Ferrari, cinco menos que antes del fin de semana belga.
Leclerc amenaza, pero Ferrari vuelve a quedarse cerca
Charles Leclerc aprovechó correctamente la aparición del Virtual Safety Car y llegó a colocarse en una posición real de victoria. El monegasco mostró un ritmo competitivo, mantuvo el contacto con Antonelli durante el tramo final y terminó a 1,952 segundos del Mercedes.
Ferrari volvió a demostrar que puede discutir carreras en circuitos de alta velocidad, pero todavía necesita convertir esas oportunidades en triunfos con mayor regularidad.
Leclerc contó con una ventaja estratégica, aunque no pudo contener el ritmo del líder del campeonato cuando Antonelli comenzó a reducir la diferencia. Una vez superado, permaneció cerca, pero nunca logró colocarse en posición de atacar.
Verstappen terminó tercero después de liderar brevemente y consiguió un nuevo podio para Red Bull. Hamilton completó el cuarto puesto pese a la penalización, superando a Oscar Piastri durante la parte final.
Colapinto suma un punto valioso con Alpine
Franco Colapinto completó la zona de puntos con una décima posición importante para Alpine. El argentino había clasificado decimotercero, pero comenzó undécimo gracias a las penalizaciones recibidas por Lando Norris e Isack Hadjar.
Colapinto realizó una carrera ordenada, evitó los problemas que afectaron a otros pilotos y sostuvo su posición dentro de una zona media especialmente disputada.
Gabriel Bortoleto terminó octavo con Audi, Arvid Lindblad fue noveno para Racing Bulls y Colapinto ocupó el último lugar puntuable. El resultado representó un punto valioso para Alpine en un fin de semana en el que Pierre Gasly quedó fuera del top 10.
Más adelante, Hadjar protagonizó una de las remontadas de la jornada al avanzar desde el fondo de la parrilla hasta la sexta posición. Norris, que comenzó decimotercero, llegó a liderar durante la secuencia de paradas, pero una detención lenta de McLaren lo relegó al séptimo lugar.
Antonelli recupera el impulso antes de Hungría
El calendario llevará ahora a la Fórmula 1 al Gran Premio de Hungría, última carrera antes del descanso de agosto. Antonelli llegará a Budapest con una ventaja sólida y con la tranquilidad de haber respondido en uno de los fines de semana más importantes de su temporada.
La presión cambiará de lado. Hamilton y Russell necesitarán comenzar a descontar puntos rápidamente para impedir que el campeonato entre en una fase de control estratégico por parte del italiano.
Antonelli todavía debe demostrar que puede mantener la regularidad y evitar los problemas de fiabilidad que condicionaron sus carreras anteriores. Pero Spa dejó una señal contundente: cuando tuvo la oportunidad de recuperar el terreno perdido, no falló.
Mercedes encontró velocidad, Ferrari volvió a acercarse y Russell sufrió el golpe más duro de su campaña. En medio de ese escenario, Antonelli abandonó Bélgica con algo más importante que una victoria: recuperó el margen, el impulso y el control del Mundial de Fórmula 1.
