Enner Valencia sigue lejos de ser una solución para Boca Juniors

Enner Valencia todavía no marca ni consigue mejorar el funcionamiento ofensivo de Boca Juniors. Una posible titularidad ante Gimnasia de Mendoza representaría su primer examen completo.

Enner Penal

Enner Valencia todavía no marca con Boca Juniors y su rendimiento comienza a generar dudas después de cuatro apariciones.

Enner Valencia todavía no consigue justificar su llegada a Boca Juniors. Cuatro partidos pueden ser insuficientes para dictar una sentencia definitiva, pero alcanzan para exigir señales. El delantero ecuatoriano no marcó, no dio asistencias y tampoco logró mejorar el funcionamiento ofensivo cuando Rodolfo Arruabarrena recurrió a él desde el banco.

El problema no se limita a la ausencia de goles. Valencia luce lento al resolver, participa poco en la construcción y no consigue transformarse en una referencia dominante dentro del área. Boca Juniors incorporó experiencia y antecedentes, pero hasta ahora recibió muy poco impacto futbolístico.

Cuatro oportunidades sin una actuación convincente

Valencia debutó el 18 de agosto durante la goleada 4-0 sobre Deportivo Recoleta por la Copa Sudamericana. Ingresó en lugar de Miguel Merentiel y tuvo una ocasión clara en el tramo final, pero no pudo convertir. También evidenció dificultades para acompañar el ritmo de un equipo que ya tenía resuelto el partido.

Su segunda aparición llegó en el empate 1-1 ante Racing. Disputó apenas 13 minutos, aunque contó con dos oportunidades para marcar. Una de ellas fue un mano a mano que tampoco consiguió aprovechar.

Frente a Lanús volvió a reemplazar a Merentiel durante el segundo tiempo. Estuvo cerca mediante un cabezazo, pero su ingreso no convirtió a Boca Juniors en un equipo mucho más profundo. La victoria terminó llegando por una aparición de Tomás Belmonte durante el tiempo adicional.

La cuarta oportunidad fue ante Vélez por la Copa Argentina. Arruabarrena retiró nuevamente a Merentiel y dejó a Valencia como único delantero. Boca Juniors continuó teniendo dificultades para generar peligro y el ecuatoriano quedó desconectado, sin imponerse ante los centrales ni ofrecer soluciones en los últimos metros.

El problema de Enner Valencia no es solamente el gol

Un delantero puede atravesar una sequía y, aun así, resultar útil. Puede presionar, descargar de espaldas, atacar los espacios, arrastrar defensores o facilitar la llegada de los mediocampistas. Valencia todavía no está ofreciendo ninguno de esos recursos con suficiente continuidad.

Su lentitud para controlar y resolver permite que las defensas se reorganicen. Cuando recibe de espaldas, tampoco logra devolver la pelota con la precisión necesaria para darle continuidad a los avances. Dentro del área, donde debería marcar diferencias, su presencia ha sido demasiado discreta.

La comparación con Merentiel aumenta las dudas. El uruguayo ofrece movilidad, intensidad y una búsqueda constante de los espacios. Valencia puede tener otras características, pero su ingreso ante Vélez no representó una alternativa diferente ni una mejora. Boca Juniors perdió dinamismo y terminó el partido sin una referencia ofensiva capaz de incomodar a la defensa rival.

El penal fallado ante Vélez profundizó las dudas

El encuentro por la Copa Argentina terminó 0-0 y se resolvió mediante una definición por penales. Valencia ejecutó el segundo remate de Boca Juniors, pero Tomás Marchiori adivinó la dirección y contuvo el disparo.

Álvaro Montero terminó rescatando al equipo con dos atajadas y Boca Juniors avanzó a los cuartos de final tras imponerse 4-3. El resultado evitó que el error de Valencia tuviera consecuencias deportivas, aunque agregó otro episodio negativo a un comienzo que ya estaba generando interrogantes.

Fallarle un penal a Vélez no convierte automáticamente su llegada en un fracaso. Sin embargo, el remate adquiere mayor peso porque todavía no existe una actuación positiva que pueda equilibrarlo. Valencia no ha marcado desde el 10 de mayo, cuando convirtió para Pachuca ante Toluca, y su confianza parece estar lejos del mejor nivel.

La experiencia también obliga a responder rápidamente

Boca Juniors sabía que contrataba a un delantero de 36 años. Valencia llegó después de marcar ocho goles en 22 encuentros durante su última temporada con Pachuca y firmó un contrato vigente hasta el 31 de diciembre de 2027.

Precisamente por su recorrido, no fue incorporado como una apuesta que necesitara varios meses para desarrollarse. Llegó para ofrecer una respuesta inmediata, competir con Merentiel y ampliar las variantes ofensivas de Arruabarrena.

También es justo reconocer que todavía no fue titular y lleva menos de un mes en el club. Sus cuatro actuaciones comenzaron desde el banco y ninguna le permitió disputar un partido completo. Ese contexto impide emitir una condena definitiva, pero no elimina la preocupación por la falta de señales.

Una posible titularidad sería su primer examen real

Boca Juniors visitará a Gimnasia de Mendoza el sábado 5 de septiembre, desde las 16:30 de Argentina y las 14:30 de Colombia. La formación todavía no está confirmada, pero si Arruabarrena decide darle la titularidad, Valencia afrontará su primera evaluación completa.

No sería su última oportunidad para continuar en el club, pero sí una ocasión importante para evitar que las primeras dudas se conviertan en una percepción instalada. Desde el inicio tendrá más tiempo para entrar en contacto con la pelota, asociarse con los mediocampistas y demostrar si todavía puede marcar diferencias dentro del área.

Enner Valencia llegó a Boca Juniors respaldado por su trayectoria, pero los antecedentes no garantizan un lugar. Después de cuatro partidos, sigue lejos de ser una solución. El próximo paso ya no consiste únicamente en buscar su primer gol: necesita comenzar a demostrar que el equipo puede jugar mejor con él dentro de la cancha.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *