Olimpia salvó un punto ante Guaraní mientras el efecto Tim Payne volvió a aparecer

Olimpia rescató un empate 1-1 ante Guaraní con un gol de Richard Ortiz. Tim Payne permaneció en el banco y el Decano sigue sin ganar en el Clausura cuando el neozelandés no juega.

Tim Payne guarani 2

Tim Payne permaneció en el banco durante el empate de Olimpia ante Guaraní y el curioso registro del neozelandés volvió a cumplirse.

Olimpia empató 1-1 ante Guaraní por la octava fecha del Clausura paraguayo después de llegar al tramo final en desventaja. Richard Ortiz evitó la derrota del Decano, pero el encuentro dejó nuevamente sobre la mesa una coincidencia difícil de ignorar: Tim Payne permaneció todo el partido en el banco y Olimpia volvió a quedarse sin ganar en Liga cuando el neozelandés no tuvo minutos.

Olimpia consiguió rescatar un punto ante Guaraní, pero no pudo prolongar la racha de victorias que había comenzado a cambiar su panorama en el Clausura paraguayo.

El Decano empató 1-1 en un clásico añejo que durante buena parte de la noche parecía destinado a terminar en derrota. Guaraní golpeó antes del descanso y obligó al equipo de Pablo Sánchez a perseguir el resultado durante prácticamente todo el segundo tiempo.

La reacción finalmente llegó. Richard Ortiz apareció en el tramo final para establecer el empate y evitar que Olimpia sufriera su cuarta derrota del campeonato.

Sin embargo, el partido dejó también otro capítulo de una historia que empieza a resultar cada vez más curiosa alrededor de Tim Payne.

El lateral neozelandés fue suplente, Olimpia agotó sus cinco modificaciones y Sánchez decidió no utilizarlo.

El resultado volvió a alimentar una coincidencia que hasta ahora se mantiene intacta: Olimpia ganó los cuatro partidos del Clausura en los que Payne tuvo minutos y no consiguió ganar ninguno de los cuatro en los que permaneció fuera de la cancha.

Guaraní golpeó a Olimpia antes del descanso

Olimpia intentó asumir el protagonismo desde el comienzo, pero tener más tiempo la pelota no significó necesariamente controlar las situaciones más importantes.

El Decano acumuló posesión y buscó instalarse en campo contrario, aunque encontró dificultades para convertir ese dominio territorial en ocasiones realmente peligrosas.

Guaraní adoptó una postura más paciente y encontró premio prácticamente sobre el cierre de la primera mitad.

Juan García marcó el 0-1 a los 42 minutos, un golpe especialmente duro para un Olimpia que había llevado buena parte de la iniciativa pero que volvió al vestuario obligado a remontar.

El resultado al descanso también activó inmediatamente la particular historia de Payne.

El neozelandés había comenzado como suplente y, con Olimpia perdiendo, todas las miradas quedaron puestas sobre las decisiones que tomaría Pablo Sánchez durante el segundo tiempo.

Pablo Sánchez movió rápidamente el banco

El entrenador de Olimpia no esperó demasiado para buscar soluciones.

Durante el segundo tiempo realizó modificaciones ofensivas y cambió diferentes piezas intentando transformar el funcionamiento del equipo.

Gabriel Ávalos y Rodney Redes fueron utilizados desde el comienzo del complemento. Posteriormente ingresaron Hugo Sandoval y Richard Ortiz, mientras que Pedro Zarza completó las modificaciones del Decano.

Cinco cambios. Ninguno fue Tim Payne.

Ese detalle adquirió todavía mayor relevancia a medida que avanzaban los minutos.

Olimpia seguía perdiendo y Payne permanecía sentado mientras el entrenador agotaba una alternativa tras otra.

Una vez realizada la quinta modificación quedó confirmado que el neozelandés no tendría participación ante Guaraní.

Richard Ortiz apareció cuando Olimpia más lo necesitaba

El Decano continuó buscando el empate y finalmente encontró recompensa durante los minutos finales.

Richard Ortiz marcó el 1-1 a los 83 minutos y evitó una derrota que parecía cada vez más cercana.

El gol permitió a Olimpia rescatar un punto, aunque no alcanzó para completar la remontada.

Después de tres victorias consecutivas en el Clausura, el equipo de Sánchez volvió a dejar puntos en el camino.

El empate también evitó que la estadística alrededor de Payne quedara todavía más extrema. Antes del partido, Olimpia había perdido cada encuentro de Liga en el que el neozelandés no había tenido minutos.

Esta vez no perdió.

Pero tampoco ganó.

El curioso caso de Tim Payne continúa

Después de ocho jornadas, los números alrededor de Payne son difíciles de pasar por alto.

Cuando el neozelandés jugó en el Clausura:

4 partidos, 4 victorias.

Cuando no jugó:

4 partidos, 0 victorias, 3 derrotas y 1 empate.

No significa que Payne sea la única explicación de los resultados de Olimpia ni que su presencia garantice automáticamente una victoria.

Pero la coincidencia continúa siendo perfecta en el aspecto más importante: Olimpia todavía no sabe lo que es ganar un partido de este Clausura sin Tim Payne dentro de la cancha.

Y el encuentro ante Guaraní resulta especialmente llamativo porque Sánchez tuvo la posibilidad de utilizarlo.

Payne estaba entre los suplentes.

El equipo comenzó perdiendo.

Olimpia necesitó modificar el partido.

El entrenador realizó sus cinco cambios.

Y Payne no fue uno de ellos.

Payne estuvo presente en todas las victorias de Olimpia en el Clausura

El origen de la historia se remonta al partido ante Rubio Ñu.

Payne ingresó desde el banco y Olimpia consiguió una contundente victoria 5-0. El neozelandés incluso marcó en su debut.

Después participó del triunfo 2-1 sobre Sportivo Ameliano.

La historia alcanzó otro nivel durante el Superclásico ante Cerro Porteño. Payne fue titular, completó los 90 minutos y Olimpia remontó para imponerse nuevamente por 2-1.

Su siguiente participación llegó frente a Recoleta.

Olimpia volvió a ganar 2-1.

Cuatro apariciones. Cuatro victorias.

La coincidencia ya había comenzado a llamar la atención en Paraguay y el encuentro ante Guaraní ofrecía una nueva oportunidad para comprobar hasta dónde podía mantenerse.

Payne finalmente no ingresó.

Y Olimpia volvió a no ganar.

Olimpia tuvo más iniciativa pero le costó generar peligro

El resultado también deja cuestiones futbolísticas que van mucho más allá de Payne.

Durante gran parte del encuentro, Olimpia acumuló más posesión y más remates que Guaraní, pero tuvo dificultades para convertir ese volumen ofensivo en oportunidades claras.

Ese fue uno de los problemas principales del equipo durante la primera hora.

Olimpia tenía la pelota y avanzaba, pero Guaraní encontraba mejores situaciones cuando conseguía superar la primera presión.

La entrada de nuevos futbolistas durante el segundo tiempo permitió al Decano aumentar la presión sobre el área rival, aunque necesitó esperar hasta el tramo final para conseguir el empate.

Richard Ortiz terminó solucionando una noche que pudo haber sido mucho más problemática.

Gabriel Ávalos sumó sus primeros minutos

El encuentro también tuvo como una de sus novedades la aparición de Gabriel Ávalos.

El delantero ingresó para disputar el segundo tiempo y aumentó las alternativas ofensivas de un Olimpia que necesitaba modificar el desarrollo del encuentro.

Su presencia añadió una referencia más dentro del área y representó otra de las apuestas realizadas por Sánchez buscando evitar la derrota.

Ávalos llega para aumentar la competencia en un sector ofensivo en el que el entrenador dispone ahora de distintas características y variantes.

Su integración será uno de los aspectos a seguir durante las próximas fechas.

Guaraní mostró una versión competitiva

El empate también dejó buenas sensaciones para Guaraní.

El equipo consiguió ponerse en ventaja, defendió durante gran parte del segundo tiempo y estuvo cerca de llevarse los tres puntos.

Francisco Arce encontró un equipo capaz de competir frente a un Olimpia que llegaba impulsado por tres triunfos consecutivos.

El empate final impidió una victoria importante, pero el desarrollo mostró a un Guaraní ordenado y dispuesto a aprovechar sus oportunidades.

Para Olimpia, en cambio, quedó la sensación de haber reaccionado demasiado tarde.

Olimpia frenó su racha de victorias

El Decano llegaba después de vencer consecutivamente a Sportivo Ameliano, Cerro Porteño y Recoleta.

El empate ante Guaraní frenó esa secuencia.

Olimpia consiguió evitar la derrota y sumar un punto, pero dejó escapar la posibilidad de continuar acercándose a los primeros lugares del Clausura.

Ahora deberá buscar nuevamente el triunfo en la próxima jornada.

Y habrá inevitablemente una pregunta acompañando la preparación del siguiente partido:

¿Jugará Tim Payne?

Porque después de ocho jornadas, la estadística continúa siendo extraordinaria.

Con él, Olimpia ganó siempre.

Sin él, Olimpia todavía no ganó nunca.

Una coincidencia que ya dejó de pasar desapercibida

La historia comenzó como una curiosidad.

Después pasó a convertirse en un pequeño meme alrededor de Olimpia.

Ahora los partidos siguen acumulándose y el patrón continúa.

No existe una explicación futbolística seria que permita atribuir automáticamente cuatro victorias a la presencia de un solo lateral, especialmente teniendo en cuenta todos los factores que determinan un resultado.

Pero eso no vuelve menos llamativo el registro.

Ante Guaraní, Olimpia tuvo cinco oportunidades de modificar su formación y Tim Payne permaneció sentado.

El equipo consiguió salvar el empate.

La victoria, otra vez, no llegó.

Después de ocho fechas, el Clausura de Olimpia puede resumirse con una estadística tan sencilla como peculiar:

Con Payne: 4 partidos, 4 victorias.

Sin Payne: 4 partidos, ninguna victoria.

Por ahora, el No Payne, No Gain continúa teniendo argumentos.

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