Estudiantes se queda solo ante tres gigantes brasileños en unas semis de Libertadores de alto voltaje

Estudiantes desafiará el poder brasileño en unas semifinales de la Libertadores 2026 con Flamengo, Palmeiras y Fluminense.

Estudiantes vs brasileros

Estudiantes, Flamengo, Palmeiras y Fluminense disputarán las semifinales de la Copa Libertadores 2026 rumbo a la final de Montevideo.

Las semifinales de la Libertadores 2026 ya tienen a sus cuatro protagonistas y presentan un escenario que vuelve a reflejar el enorme peso adquirido por el fútbol brasileño en el continente. Flamengo, Palmeiras y Fluminense ocupan tres de los cuatro lugares disponibles, mientras Estudiantes de La Plata aparece como el único representante capaz de impedir una final completamente brasileña. No se trata, además, de cuatro invitados circunstanciales: entre todos reúnen 12 títulos de la Copa Libertadores y llegan a octubre después de atravesar unos cuartos de final mucho más dramáticos de lo que podía anticiparse.

Flamengo enfrentará a Estudiantes en una eliminatoria que tendrá un ingrediente adicional: ambos ya compartieron el Grupo A de esta misma Libertadores. En la otra llave, Palmeiras y Fluminense protagonizarán un duelo brasileño que garantiza desde ahora la presencia de un club de ese país en la final del 28 de noviembre en el Estadio Centenario de Montevideo. Brasil, que ha ganado todas las ediciones del torneo desde 2019, vuelve así a instalarse en una posición privilegiada para prolongar una hegemonía que ya atraviesa varias temporadas.

Estudiantes, el último intruso en unas semifinales dominadas por Brasil

El cuadro final deja una imagen contundente. Flamengo llega como campeón defensor y tetracampeón de América; Estudiantes también posee cuatro Libertadores; Palmeiras ha levantado el trofeo en tres oportunidades; y Fluminense conquistó su primera corona en 2023. Son cuatro clubes acostumbrados a competir bajo presión, aunque el contexto coloca inevitablemente a Estudiantes en una posición diferente: es el único equipo no brasileño que continúa en carrera.

La presencia argentina estuvo cerca de desaparecer por completo en los cuartos de final. Platense llevó al límite a Fluminense después de remontar provisionalmente el 0-2 sufrido en Río de Janeiro, pero el gol de Agustín Canobbio en la segunda parte terminó protegiendo la clasificación del conjunto carioca. Estudiantes, en cambio, consiguió hacer lo que ningún otro representante extranjero logró en esta instancia: eliminar directamente a un brasileño y hacerlo, además, en territorio visitante.

Después del 1-1 registrado en La Plata, el equipo dirigido por Alexander Medina visitó al Corinthians en el Neo Química Arena y resistió un partido cerrado hasta encontrar el golpe decisivo. Alexis Castro marcó el 1-0 a los 86 minutos con una definición espectacular y, cuando el partido parecía terminado, Memphis Depay tuvo la posibilidad de igualarlo desde el punto penal. El neerlandés envió su remate por encima del arco y Estudiantes confirmó un triunfo que lo devolvió a las semifinales de la Libertadores después de 17 años.

La clasificación tampoco puede reducirse a aquella última jugada. Estudiantes ha construido una campaña basada en supervivencia, orden y capacidad para competir fuera de casa. Terminó segundo en su grupo, eliminó a Universidad Católica después de ganar 3-0 en Santiago y posteriormente despachó al Corinthians en São Paulo. Su camino hacia las semifinales ha tenido una característica evidente: cuando tuvo que resolver eliminatorias lejos de La Plata, respondió.

Flamengo y Estudiantes se conocen demasiado bien

La semifinal entre Estudiantes y Flamengo tiene una particularidad que elimina buena parte del misterio habitual de una eliminatoria continental. Ya se enfrentaron dos veces durante la fase de grupos de la Libertadores 2026 y el conjunto argentino no consiguió derrotar al campeón defensor, aunque tampoco estuvo lejos de hacerlo.

El primer enfrentamiento terminó 1-1 en La Plata. Luiz Araújo adelantó a Flamengo durante la primera mitad y Guido Carrillo consiguió el empate para Estudiantes después del descanso. Tres semanas más tarde volvieron a encontrarse en el Maracaná y Flamengo ganó 1-0 con un gol de Pedro. El balance favorece al conjunto brasileño, pero los dos partidos también demostraron que Estudiantes puede competir dentro de márgenes muy estrechos frente al plantel que conquistó América en 2025.

Flamengo alcanzó estas semifinales con una campaña que confirma su enorme potencial, pero también después de recibir una advertencia importante. El campeón defensor ganó 2-0 frente a Independiente del Valle en Quito y parecía haber dejado prácticamente liquidada la eliminatoria antes de regresar al Maracaná. La revancha, sin embargo, terminó transformándose en una noche incómoda.

Djorkaeff Reasco adelantó a Independiente del Valle, Jorginho fue expulsado durante el segundo tiempo y el cuadro ecuatoriano llegó a quedar a un solo gol de llevar la serie a los penales. Giorgian de Arrascaeta apareció a los 83 minutos, aprovechando una mala salida del arquero Aldair Quintana, para colocar el 1-1 y terminar con la amenaza. Flamengo avanzó 3-1 en el global, pero lo hizo después de sufrir bastante más de lo esperado.

Esa expulsión tendrá además consecuencias directas para la semifinal. Jorginho deberá cumplir suspensión en el partido de ida frente a Estudiantes, por lo que Leonardo Jardim perderá una pieza importante de su mediocampo precisamente en el encuentro que abrirá la eliminatoria en Argentina.

Palmeiras y Fluminense garantizan un brasileño en la final

La otra semifinal de la Libertadores 2026 será completamente brasileña y enfrentará a dos equipos que llegan después de sufrir seriamente en sus respectivas revanchas de cuartos. Palmeiras y Fluminense parten con antecedentes recientes de peso y con una certeza: uno de los dos estará en Montevideo peleando por el título.

Palmeiras consiguió su clasificación de la manera más dramática posible. Había derrotado 1-0 a Liga de Quito en São Paulo y volvió a ponerse por delante dos veces durante la revancha disputada a 2.850 metros de altitud, pero recibió dos goles en el tramo final y terminó perdiendo 3-2. Con el global igualado 3-3, todo se resolvió desde el punto penal. Carlos Miguel detuvo dos ejecuciones y Palmeiras ganó la tanda 4-3 para alcanzar su decimotercera semifinal de Libertadores, una cifra récord entre los clubes brasileños.

La clasificación también dejó una baja importante. Abel Ferreira fue expulsado durante la segunda parte del encuentro en Quito y no podrá ocupar el banco en la ida frente a Fluminense. Palmeiras deberá afrontar así el comienzo de una de las eliminatorias más importantes de su temporada sin el entrenador que condujo al club a los títulos continentales de 2020 y 2021.

Fluminense tampoco tuvo un recorrido tranquilo. El campeón de 2023 construyó una ventaja aparentemente cómoda al derrotar 2-0 a Platense en el Maracaná, pero quedó contra las cuerdas durante la revancha en Vicente López. Guido Mainero y Bruno Sepúlveda colocaron el 2-0 antes del descanso y dejaron igualada la eliminatoria. Cuando el partido parecía encaminarse hacia una remontada histórica, Canobbio descontó a los 57 minutos y devolvió al cuadro carioca la ventaja global. Platense ganó 2-1, pero Fluminense sobrevivió con un 3-2 acumulado.

La campaña del equipo carioca representa probablemente la historia más irregular de los cuatro semifinalistas. Fluminense llegó hasta esta instancia con apenas tres victorias en sus primeros diez encuentros del torneo, atravesó un cambio de entrenador y necesitó una definición por penales para superar a Independiente Rivadavia en octavos. No ha construido su candidatura desde la continuidad de resultados, pero sí desde una notable capacidad para mantenerse con vida en escenarios adversos.

Doce Libertadores concentradas entre cuatro equipos

La composición de las semifinales también explica la magnitud de los enfrentamientos. Flamengo y Estudiantes tienen cuatro títulos cada uno, Palmeiras suma tres y Fluminense posee uno. En total, los cuatro equipos que continúan en carrera concentran 12 Copas Libertadores.

Flamengo busca algo todavía más significativo. Después de conquistar las ediciones de 1981, 2019, 2022 y 2025, una nueva coronación convertiría al club carioca en pentacampeón y consolidaría aún más su posición como uno de los grandes protagonistas de la era moderna del torneo. Tres de sus cuatro títulos fueron obtenidos desde 2019, además de haber alcanzado la final de 2021.

Palmeiras, campeón en 1999, 2020 y 2021, busca su cuarta estrella después de haber perdido precisamente frente a Flamengo la final de 2025. Estudiantes persigue una quinta Libertadores que terminaría con una espera de 17 años desde su última consagración en 2009, mientras Fluminense intenta recuperar una corona que ganó por primera vez hace apenas tres temporadas.

No hay, por lo tanto, un debutante ni una sorpresa absoluta entre los cuatro mejores. Incluso Estudiantes, presentado ahora como el último representante ajeno al dominio brasileño, pertenece al reducido grupo de clubes que han construido buena parte de su identidad alrededor de la Libertadores.

Brasil vuelve a colocar su poder económico y deportivo sobre la mesa

La presencia de Flamengo, Palmeiras y Fluminense confirma una tendencia que dejó hace tiempo de ser circunstancial. Desde que la Libertadores adoptó la final única en 2019, todos los campeones han sido brasileños: Flamengo en 2019, Palmeiras en 2020 y 2021, Flamengo nuevamente en 2022, Fluminense en 2023, Botafogo en 2024 y otra vez Flamengo en 2025. Son siete títulos consecutivos para clubes de Brasil.

La Libertadores 2026 ya garantiza que un equipo brasileño disputará nuevamente la final porque Palmeiras y Fluminense comparten una de las llaves. La única posibilidad de evitar otra definición íntegramente brasileña pasa por Estudiantes. Si Flamengo supera al conjunto argentino, la Copa tendrá una final entre clubes de Brasil por segunda temporada consecutiva; si avanza el equipo de La Plata, será el encargado de intentar cortar en Montevideo una racha de títulos que comenzó hace siete años.

Pero presentar a Estudiantes simplemente como una víctima rodeada por planteles más costosos sería ignorar lo ocurrido durante el torneo. El equipo argentino ya dejó fuera al Corinthians en São Paulo, ganó 3-0 en Chile durante los octavos y conoce perfectamente a Flamengo después de compartir seis jornadas en el mismo grupo. La diferencia de recursos existe, pero la propia Libertadores 2026 ha demostrado en los cuartos de final que ninguna de las tres clasificaciones brasileñas estuvo exenta de sufrimiento.

Fluminense perdió frente a Platense, Palmeiras necesitó penales contra Liga de Quito y Flamengo estuvo durante buena parte de la revancha contra Independiente del Valle bajo una presión inesperada. De hecho, ninguno de los tres brasileños ganó su partido de vuelta en los cuartos de final. El dato no borra la superioridad estructural de sus planteles, pero sí coloca una advertencia antes de las semifinales.

Un octubre que decidirá quién viaja a Montevideo

Las semifinales se disputarán durante las semanas del 13 y del 20 de octubre. Estudiantes abrirá su serie como local frente a Flamengo y la definición será en el Maracaná. Fluminense también comenzará en Río de Janeiro frente a Palmeiras, mientras el segundo partido se jugará en São Paulo. Conmebol mantiene el calendario de esta instancia durante esas dos semanas antes de la final única programada para el 28 de noviembre en el Estadio Centenario de Montevideo.

El orden de las localías puede adquirir una importancia considerable. Flamengo y Palmeiras tendrán la posibilidad de cerrar sus respectivas eliminatorias en casa, pero los cuartos de final dejaron suficiente evidencia para evitar cualquier sensación de trámite. Ambos estuvieron seriamente comprometidos durante sus últimos partidos y sobrevivieron apoyándose en la ventaja obtenida previamente.

Estudiantes, en cambio, vuelve a colocarse en un escenario que parece formar parte de su ADN continental: competir desde una posición de aparente inferioridad frente a un rival con mayor profundidad individual. Ya superó una eliminatoria contra Corinthians en Brasil y ahora tendrá que derrotar al campeón vigente, un Flamengo al que todavía no pudo vencer en esta edición.

Las semifinales de la Libertadores 2026 llegan así con dos historias muy diferentes pero conectadas por una misma pregunta. Palmeiras y Fluminense decidirán cuál de los dos representará a Brasil en Montevideo, mientras Flamengo intentará transformar la superioridad numérica brasileña en una final completamente nacional. Del otro lado aparece Estudiantes, cuatro veces campeón de América, obligado a desafiar una tendencia que lleva siete temporadas marcando el fútbol sudamericano.

No será simplemente Argentina contra Brasil ni una cuestión de cantidad de representantes. Será una definición entre cuatro clubes con historia, experiencia y títulos, pero también entre modelos deportivos que llegan a octubre por caminos distintos. Flamengo defiende la corona, Palmeiras busca regresar a la cima, Fluminense quiere recuperar el título de 2023 y Estudiantes pretende demostrar que todavía existe espacio para romper el dominio brasileño. La Libertadores entra en su tramo decisivo con tres gigantes de Brasil y un único intruso dispuesto a impedir que la final vuelva a hablar exclusivamente portugués.

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