Estudiantes eliminó a Corinthians en un final de locura y volvió a semifinales de la Libertadores
Estudiantes venció 1-0 a Corinthians en São Paulo, cerró la serie 2-1 y volvió a semifinales de la Libertadores después de 17 años. Alexis Castro marcó el gol decisivo y Memphis Depay falló en el cierre el penal que podía llevar la serie a los doce pasos.
Alexis Castro marcó el gol con el que Estudiantes venció a Corinthians en São Paulo y volvió a las semifinales de la Copa Libertadores después de 17 años.
Estudiantes eliminó a Corinthians en una noche de enorme tensión en São Paulo y regresó a las semifinales de la Copa Libertadores después de 17 años. El equipo dirigido por Alexander Medina venció 1-0 en la Neo Química Arena gracias a un golazo de Alexis Castro a los 86 minutos, cerró la serie con un 2-1 global y sobrevivió a un desenlace increíble: Corinthians tuvo un penal en la última acción para forzar la definición desde los doce pasos, pero Memphis Depay envió su remate por encima del travesaño.
La revancha comenzó prácticamente desde cero. El 1-1 de la ida en La Plata había dejado una eliminatoria sin ventajas y con una presión considerable para ambos. Estudiantes llegaba a un escenario con más de 47.000 espectadores y frente a un Corinthians que históricamente había sabido aprovechar este tipo de definiciones como local. El conjunto argentino, sin embargo, volvió a demostrar que puede competir lejos de casa y sostuvo un partido incómodo hasta encontrar su oportunidad en los minutos finales.
No fue una noche de grandes espacios ni de ataques constantes. Corinthians tuvo durante varios tramos mayor presencia con la pelota, pero encontró enormes dificultades para traducir esa posesión en ocasiones verdaderamente peligrosas. Estudiantes entendió desde el inicio que debía convivir con momentos sin balón, mantener las líneas juntas y evitar que Memphis Depay y Rodrigo Garro recibieran con libertad cerca del área de Fernando Muslera.
Estudiantes eliminó a Corinthians después de un partido cerrado y de máxima tensión
Corinthians intentó imponer condiciones durante el primer tiempo, aunque el desarrollo estuvo muy lejos de convertirse en un asedio. El encuentro fue trabado, disputado en el mediocampo y con pocas situaciones claras. El equipo de Fernando Diniz manejaba más la pelota, pero Estudiantes cerraba correctamente los caminos interiores y obligaba al conjunto brasileño a elaborar ataques largos sin encontrar demasiada profundidad.
Memphis Depay probó desde una pelota detenida ejecutada desde una posición complicada y consiguió mover la red por el costado exterior. Matheus Bidu también apareció en una acción dentro del área, aunque la jugada quedó invalidada por posición adelantada, mientras André Carrillo intentó desde media distancia sin encontrar el arco.
Fernando Muslera tuvo que intervenir cuando Corinthians consiguió acelerar. Kaio César encontró una oportunidad antes del descanso, pero el arquero uruguayo respondió para sostener el cero. Estudiantes, mientras tanto, esperó su momento y tuvo una de sus mejores aproximaciones del primer tiempo cuando Joaquín Tobio Burgos recibió cerca del área y conectó un remate que salió junto al arco de Hugo Souza.
El descanso llegó con un 0-0 que mantenía completamente abierta la serie. El resultado conducía a los penales, pero también aumentaba el precio de cualquier error. Conforme avanzaban los minutos, la sensación era cada vez más clara: un solo gol podía decidir prácticamente todo.
Estudiantes cambió su postura y comenzó a encontrar espacios
El segundo tiempo mostró a un Estudiantes dispuesto a adelantar algunos metros. Sin abandonar el orden defensivo que había sostenido durante la primera mitad, el equipo de Medina comenzó a tener mayor participación en campo contrario y obligó a Corinthians a preocuparse también por lo que podía suceder a espaldas de su mediocampo.
El partido continuó ofreciendo pocas oportunidades, pero la tensión aumentó considerablemente. Corinthians necesitaba acelerar ante su gente, mientras Estudiantes parecía cada vez más cómodo con una eliminatoria que avanzaba hacia los minutos decisivos sin que el conjunto brasileño pudiera imponer una superioridad clara.
Muslera volvió a aparecer cuando Matheus Bidu consiguió acomodarse dentro del área y sacar un remate bajo. El arquero respondió enviando la pelota al córner y sostuvo a Estudiantes en uno de los pocos momentos en los que Corinthians consiguió encontrar espacio para finalizar con peligro.
El reloj avanzaba y la posibilidad de los penales comenzaba a instalarse como un escenario real. Fue entonces cuando Estudiantes encontró la acción que cambió por completo la noche.
Alexis Castro volvió a aparecer y decidió la serie
A los 86 minutos, Tomás Palacios llegó hasta la línea de fondo por el sector izquierdo y consiguió enviar un centro hacia el área. Alexis Castro apareció completamente preparado para atacar la pelota y conectó una espectacular volea que dejó sin posibilidades a Hugo Souza.
El gol tuvo un valor enorme no solamente por el momento en que llegó. Castro volvió a convertirse en el futbolista determinante de Estudiantes frente a Corinthians. Ya había marcado el 1-0 parcial apenas iniciado el encuentro de ida en La Plata y, una semana después, volvió a aparecer para anotar el tanto que terminó definiendo la eliminatoria.
Con el 1-0 en São Paulo, Estudiantes pasaba a ganar 2-1 en el global y obligaba a Corinthians a encontrar un gol prácticamente de inmediato. El escenario cambió por completo: el equipo argentino pasó de prepararse para una posible definición por penales a quedar a pocos minutos de las semifinales.
Castro incluso estuvo cerca de liquidarlo definitivamente poco después, pero Hugo Souza evitó un segundo tanto que habría terminado con cualquier esperanza brasileña. Esa intervención resultaría todavía más importante unos minutos después, cuando Corinthians encontró una última oportunidad que parecía imposible.
El penal de Corinthians convirtió el cierre en una locura
Cuando Estudiantes parecía tener la clasificación controlada, el partido reservó su momento más dramático para la última acción. Matheus Bidu envió una pelota hacia el área, Gustavo Henrique dejó pasar el balón y Leandro González Pírez terminó tocándolo con el brazo.
La acción fue revisada y terminó en penal para Corinthians. Después de casi 180 minutos de una serie tremendamente equilibrada, la clasificación de Estudiantes quedó reducida a una sola ejecución. Si Corinthians convertía, el marcador global regresaba al empate y la eliminatoria tendría que resolverse desde los doce pasos.
Memphis Depay asumió la responsabilidad. El neerlandés tomó la pelota con la oportunidad de rescatar a Corinthians en el último instante y extender una serie que parecía perdida. Su ejecución, sin embargo, salió completamente por encima del travesaño.
El fallo desató inmediatamente el alivio del conjunto argentino. Corinthians había recibido una oportunidad inesperada para mantenerse con vida y no pudo aprovecharla. Estudiantes había estado a un remate de perder la ventaja conseguida pocos minutos antes, pero sobrevivió al último gran episodio de una noche que terminó convirtiéndose en una de las clasificaciones más dramáticas de esta edición de la Libertadores.
La figura de Depay añade además un componente particular al desenlace de la eliminatoria. Después del partido de ida, Estudiantes había realizado una presentación ante la Unidad Disciplinaria de la Conmebol por los gestos que el delantero dirigió hacia la parcialidad del conjunto argentino. Finalmente pudo disputar la revancha y terminó teniendo en sus pies la posibilidad de prolongar la serie, pero desperdició el penal decisivo.
Estudiantes vuelve a semifinales de la Libertadores después de 17 años
La clasificación tiene una dimensión histórica para Estudiantes. El club no alcanzaba las semifinales de la Copa Libertadores desde 2009, cuando el equipo dirigido por Alejandro Sabella no solamente llegó entre los cuatro mejores, sino que terminó conquistando el torneo después de superar a Cruzeiro en la final.
Pasaron 17 años para que Estudiantes regresara a esta instancia. Durante ese período volvió varias veces a la Libertadores e incluso alcanzó nuevamente los cuartos de final, pero no consiguió atravesar esa barrera. La victoria en São Paulo termina con esa espera y devuelve al cuatro veces campeón de América a una instancia particularmente ligada a su historia continental.
El contexto hace todavía más significativa la clasificación. Antes de la revancha, Corinthians tenía antecedentes muy favorables en este tipo de series: había avanzado en siete de las ocho ocasiones en las que empató como visitante el partido de ida de una eliminatoria de Libertadores y había ganado sus anteriores encuentros de vuelta como local en cuartos de final. Estudiantes consiguió romper esa tendencia precisamente en Brasil.
También existe una continuidad con lo ocurrido en octavos de final. En aquella ronda, Estudiantes había empatado 1-1 como local ante Universidad Católica y posteriormente ganó 3-0 en Chile para conseguir la clasificación. En cuartos volvió a igualar 1-1 en La Plata y volvió a resolver la eliminatoria como visitante, esta vez en un escenario considerablemente más hostil y con un desenlace mucho más dramático.
El recorrido confirma una característica importante del equipo de Medina en esta Libertadores: Estudiantes ha conseguido competir con personalidad cuando debe definir fuera de casa. No necesita dominar durante los 90 minutos para mantenerse dentro de una eliminatoria y ha mostrado capacidad para aprovechar momentos concretos cuando el margen de error prácticamente desaparece.
Alexis Castro, el hombre de la serie ante Corinthians
Si existe un nombre directamente asociado con esta clasificación es el de Alexis Castro. Estudiantes marcó dos goles a lo largo de los 180 minutos frente a Corinthians y ambos fueron suyos.
En La Plata apareció apenas comenzado el encuentro para aprovechar una acción de pelota detenida y abrir el marcador. Corinthians consiguió igualar durante la segunda mitad mediante Kaio César, pero aquella anotación permitió que Estudiantes llegara a Brasil sabiendo que podía competir de igual a igual.
En São Paulo, Castro necesitó esperar hasta el minuto 86. Su volea no solamente significó el único gol de la revancha, sino que terminó siendo la diferencia definitiva en el marcador global. En una serie caracterizada por la paridad y las pocas ocasiones claras, su capacidad para aparecer en los dos partidos terminó inclinando la balanza.
Estudiantes necesitaba eficacia porque sabía que probablemente no generaría una enorme cantidad de oportunidades en la Neo Química Arena. La encontró precisamente en Castro, quien transformó dos momentos concretos de la eliminatoria en los dos goles que colocaron nuevamente al club entre los cuatro mejores del continente.
Estudiantes espera rival para las semifinales
Superado Corinthians, Estudiantes deberá esperar al ganador de la serie entre Flamengo e Independiente del Valle. El conjunto brasileño llegará a la revancha en el Maracaná con una ventaja de 2-0 conseguida en Quito, pero la eliminatoria todavía debe completarse antes de conocer oficialmente al próximo rival del equipo argentino.
Las semifinales significarán un desafío todavía mayor, pero Estudiantes ya consiguió algo que llevaba 17 años esperando. Regresó a una instancia que forma parte de su identidad histórica y lo hizo después de atravesar una serie en la que tuvo que soportar momentos de dominio rival, encontrar un gol cuando el partido se encaminaba hacia los penales y sobrevivir a una última ejecución que podía cambiarlo absolutamente todo.
São Paulo terminó ofreciendo una noche difícil de olvidar. Alexis Castro apareció nuevamente, Memphis Depay tuvo la última oportunidad de Corinthians y Estudiantes resistió hasta el último segundo para recuperar un lugar que no ocupaba desde aquella Libertadores de 2009 que terminó levantando. La historia de esta edición todavía continúa, pero el club de La Plata ya está nuevamente entre los cuatro mejores de América.
