Tottenham empató con Everton y completó cuatro fechas sin marcar en la Premier League
Tottenham empató 0-0 con Everton y completó cuatro jornadas sin marcar en la Premier League. El equipo de Roberto De Zerbi apenas suma dos puntos y atraviesa el peor comienzo goleador de su historia en una temporada de liga.
Tottenham volvió a quedarse sin marcar y empató 0-0 con Everton por la cuarta jornada de la Premier League.
Tottenham empató 0-0 con Everton en el Tottenham Hotspur Stadium y profundizó un preocupante comienzo de temporada. Después de cuatro jornadas de la Premier League 2026/27, el equipo dirigido por Roberto De Zerbi todavía no convirtió un gol y apenas sumó dos puntos de los doce disputados.
La igualdad dejó una marca inédita para Tottenham: nunca había comenzado una temporada de liga sin marcar en sus primeros cuatro partidos. La sequía ya supera los 400 minutos y expone un problema que va más allá de la falta de eficacia. Tottenham domina por momentos, pero genera poco, acelera sin claridad y encuentra enormes dificultades para convertir la posesión en oportunidades reales.
Tottenham empató con Everton después de otro partido sin respuestas
Roberto De Zerbi realizó cuatro cambios respecto al equipo que había comenzado ante Nottingham Forest. Dominic Solanke recibió su primera titularidad de la temporada en la Premier League, mientras Andy Robertson, Mateus Fernandes y Archie Gray también ingresaron desde el inicio.
Tottenham salió con intensidad y encerró a Everton durante los primeros minutos. Sávio intentó desequilibrar desde la banda, Mateus Fernandes apareció entre líneas y Jan Paul van Hecke tuvo una oportunidad tras una pelota detenida, pero su remate se marchó por encima del arco.
La energía inicial no se tradujo en ocasiones claras. Tottenham manejó el balón cerca del área rival, aunque volvió a fallar en la última decisión. Los centros no encontraron destinatario, los ataques se demoraron demasiado y Solanke quedó aislado entre James Tarkowski y Jarrad Branthwaite.
Everton superó el comienzo adverso, adelantó posiciones y consiguió llevar el encuentro hacia un ritmo mucho más conveniente. Tottenham llegó al descanso sin remates al arco por tercer tiempo consecutivo en la Premier League, un dato que resumió la falta de profundidad del equipo.
Posesión sin peligro y una ofensiva completamente bloqueada
Mateus Fernandes registró el primer remate al arco de Tottenham apenas comenzó el segundo tiempo, pero el disparo salió débil y Jordan Pickford controló sin dificultades. La reacción fue momentánea y no produjo un cambio sostenido en el desarrollo.
Tottenham volvió a circular el balón sin encontrar espacios. Sávio tuvo desequilibrio individual, pero no precisión en los metros finales; Omar Marmoush apareció lejos del área y Solanke recibió muy poco. Tampoco existieron suficientes llegadas desde la segunda línea para acompañar al delantero.
De Zerbi intentó modificar el partido con una triple sustitución a los 63 minutos. Mathys Tel, Mohammed Kudus y Lucas Bergvall reemplazaron a Solanke, Mateus Fernandes y Rodrigo Bentancur. James Maddison también ingresó posteriormente, pero la acumulación de futbolistas ofensivos no solucionó la falta de coordinación.
Bergvall consiguió exigir a Pickford durante el tramo final, aunque Tottenham nunca estableció un asedio constante. La actuación volvió a demostrar que el problema no se limita a fallar oportunidades: Tottenham está creando demasiado poco para un plantel construido con la intención de ser protagonista.
Everton resistió el comienzo y también pudo llevarse la victoria
Everton fue conservador durante gran parte del encuentro, pero encontró espacios cuando Tottenham perdió orden. Thierno Barry estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo que impactó accidentalmente en Antonín Kinský y salió desviado.
Tyrique George también generó peligro con un remate bloqueado dentro del área. Poco después, Kinský entregó mal una pelota en la salida y permitió que Kiernan Dewsbury-Hall disparara desde una posición favorable. El arquero corrigió su propio error y evitó que Everton aprovechara la ocasión.
David Moyes reforzó la estructura con el ingreso de Jack Grealish y consiguió que Everton atravesara los minutos finales sin perder el control defensivo. Pickford respondió cuando fue necesario y la dupla conformada por Tarkowski y Branthwaite mantuvo contenida a la ofensiva local.
Everton alcanzó seis puntos y continúa invicto después de cuatro jornadas. Tottenham, en cambio, abandonó el campo entre silbidos y con una sensación mucho más negativa que la entregada por el punto obtenido.
Cuatro fechas sin marcar y una presión creciente para De Zerbi
Tottenham había llegado al partido después de quedarse sin convertir durante las tres primeras jornadas. La igualdad ante Everton confirmó el peor comienzo goleador de su historia en una temporada de liga y extendió a cuatro encuentros una sequía que no sufría desde 2006.
Antes del partido, De Zerbi había pedido “coraje”, “personalidad” y “energía”. El entrenador italiano también reconoció que los aficionados estaban esperando una señal del equipo. Tottenham mostró parte de esa intensidad durante el comienzo, pero la señal nunca llegó en forma de fútbol sostenido ni de ocasiones contundentes.
La preocupación aumenta porque Tottenham no solo continúa sin ganar. La producción ofensiva sigue siendo limitada pese a la presencia de Solanke, Marmoush, Sávio, Tel, Kudus y Maddison. Las variantes existen, pero todavía no aparece una estructura capaz de potenciarlas.
Después de cuatro fechas, Tottenham necesita mucho más que romper la sequía con una acción aislada. De Zerbi debe conseguir que el equipo ataque con mayor velocidad, ocupe mejor el área y acompañe al delantero con más futbolistas. Mientras esas respuestas no aparezcan, cada minuto sin convertir aumentará la presión sobre un proyecto que comenzó la Premier League muy lejos de las expectativas.
