Atlético Madrid goleó a Real Sociedad, con Julián Álvarez lesionado
Atlético Madrid goleó 0–3 a Real Sociedad con goles de Grimaldo, Jonathan David y Giuliano. El equipo de Simeone decidió el partido en los minutos finales y consiguió una victoria necesaria pese a la ausencia de Julián Álvarez por lesión.
Atlético Madrid celebra uno de los tres goles conseguidos en el tramo final de su victoria ante Real Sociedad en Anoeta.
Atlético Madrid goleó a Real Sociedad por 0–3 en Anoeta y recuperó terreno en LaLiga, pese a afrontar el encuentro sin Julián Álvarez por una sobrecarga muscular. Alejandro Grimaldo abrió el marcador de penal al 84’, Jonathan David amplió la ventaja al 90’ y Giuliano Simeone completó la victoria al 95’, en un desenlace demoledor que contrastó con la igualdad mostrada durante la mayor parte del partido.
El marcador final transmite la imagen de una actuación cómoda, pero el desarrollo contó una historia diferente. Real Sociedad fue superior en varios pasajes, generó las oportunidades más claras del primer tiempo y mantuvo el 0–0 hasta los últimos minutos. Atlético Madrid resistió, corrigió su funcionamiento mediante los cambios de Diego Simeone y aprovechó con enorme eficacia los espacios que aparecieron en el cierre.
La victoria también tuvo un valor especial por el momento en que llegó. Atlético Madrid venía de perder 3–0 ante Athletic Club en San Mamés y de caer 2–1 frente a Liverpool en su estreno en la Champions League. El equipo necesitaba una reacción inmediata para no profundizar las dudas surgidas durante un comienzo irregular de temporada.
Atlético Madrid tuvo que reorganizar su ataque sin Julián Álvarez
La ausencia de Julián Álvarez obligó a Simeone a modificar su frente ofensivo. El delantero argentino sufrió una sobrecarga muscular durante el entrenamiento previo al partido, tuvo que abandonar la sesión y quedó descartado después de someterse a los exámenes correspondientes.
La baja adquirió todavía más importancia porque Alexander Sørloth tampoco se encontraba disponible por problemas físicos. Sin sus dos delanteros centrales habituales, Atlético Madrid comenzó con Ademola Lookman como referencia, acompañado por Álex Baena y Kang-in Lee en las zonas de creación.
Simeone mantuvo su defensa de tres centrales con Marc Pubill, Cristian Romero y Dávid Hancko. Giuliano y Grimaldo ocuparon los carriles, mientras Marcos Llorente y Morten Hjulmand formaron el centro del campo. La intención era sostener amplitud, presión y movilidad, pero durante buena parte del encuentro faltó una presencia fija dentro del área.
Lookman trabajó para iniciar la presión y trató de desplazarse hacia los costados para participar en la construcción. Sin embargo, su movilidad también dejó al equipo sin una referencia clara ante los centrales de Real Sociedad. Baena y Kang-in aparecieron de manera intermitente y Atlético Madrid tuvo dificultades para convertir la posesión en ocasiones verdaderamente peligrosas.
Real Sociedad creció y generó las mejores ocasiones del primer tiempo
Atlético Madrid comenzó con una propuesta ambiciosa y trató de instalarse en campo contrario. Kang-in ensayó el primer remate y Hjulmand estuvo cerca de marcar con un cabezazo después de un centro preciso del surcoreano. Esa aproximación, sin embargo, no se convirtió en el inicio de un dominio visitante.
Real Sociedad comenzó a circular el balón con mayor velocidad y encontró espacios alrededor del área rojiblanca. Luka Sucic aprovechó una prolongación en un tiro de esquina y remató desde una posición favorable, aunque su disparo salió desviado. Gonçalo Guedes también estuvo cerca de abrir el marcador, pero Hjulmand bloqueó su potente definición.
La presión local empujó a Atlético Madrid hacia su propio campo. Sergio Gómez obligó a Jan Oblak a intervenir en un tiro libre desde la frontal, mientras Carlos Soler, Yangel Herrera y Sucic consiguieron darle continuidad al juego de Real Sociedad.
Las cifras del descanso reflejaron esa ligera superioridad: Real Sociedad tuvo el 52 % de la posesión, realizó cinco remates contra cuatro y terminó la primera parte con seis tiros de esquina frente a dos. También registró el único disparo entre los tres palos y la única gran ocasión de los primeros 45 minutos.
Atlético Madrid seguía dentro del partido gracias al trabajo de su defensa. Cristian Romero sostuvo la última línea con autoridad, ganó duelos importantes y apareció en varias correcciones. Oblak respondió cuando fue exigido y Hjulmand aportó sacrificio, aunque no consiguió controlar el ritmo desde el centro del campo.
Simeone encontró la solución en el banco
El comienzo de la segunda parte mantuvo un guion parecido. Real Sociedad siguió atacando y Sucic estuvo cerca de conectar un centro de Ander Barrenetxea. Poco después, Mikel Oyarzabal culminó un contragolpe con un remate bloqueado por la defensa visitante.
Simeone entendió que su equipo necesitaba una transformación y realizó un triple cambio al 60’. Jonathan David, Koke y Johnny Cardoso reemplazaron a Baena, Kang-in y Llorente. Las modificaciones cambiaron la estructura ofensiva y le dieron al Atlético Madrid una presencia mucho más clara en el área.
Jonathan David fijó a los centrales, comenzó a ofrecer descargas y permitió que Lookman pudiera desplazarse hacia los costados. Koke aportó mayor claridad en la circulación y Johnny Cardoso reforzó el centro del campo. El estadounidense incluso estuvo cerca de marcar con un remate desde la frontal que pasó junto al poste.
El delantero canadiense tuvo su primera gran oportunidad al 76’. Recibió dentro del área, recortó para buscar el segundo palo y obligó a Álex Remiro a realizar una buena intervención. La ocasión funcionó como advertencia de lo que sucedería pocos minutos después.
La entrada de Arnau Ortiz por Lookman también aumentó el ritmo visitante. Su energía y capacidad para atacar los espacios fueron importantes frente a una Real Sociedad que comenzó a perder precisión y ya no conseguía sostener la misma presión de la primera parte.
Atlético Madrid goleó a Real Sociedad en un cierre demoledor
El partido se abrió definitivamente al 83’, cuando Job Ochieng tocó el balón con la mano dentro del área. Real Sociedad reclamó que la pelota había golpeado primero en el muslo del futbolista, pero Martínez Munuera mantuvo su decisión después de la revisión del VAR.
Grimaldo asumió la responsabilidad y ejecutó el penal con personalidad. El lateral engañó por completo a Remiro y marcó su primer gol con Atlético Madrid. Hasta ese momento había tenido una actuación discreta y había sufrido en algunas acciones defensivas, pero terminó convirtiéndose en una de las figuras decisivas.
El 0–1 obligó a Real Sociedad a adelantar sus líneas y dejó los espacios que Atlético Madrid no había encontrado durante el resto del encuentro. La respuesta visitante fue contundente.
Alrededor del minuto 90, Grimaldo lanzó el ataque que terminó en el segundo gol. Jonathan David recibió el pase, soportó la presión de Sergio Gómez, realizó un gran recorte y definió con la zurda ante Remiro. Fue su primer tanto con la camiseta rojiblanca y una acción que mostró varias de las virtudes que Simeone espera incorporar a su ataque: potencia, movilidad, capacidad para proteger el balón y precisión dentro del área.
Real Sociedad tuvo una oportunidad para descontar, pero Oblak respondió con una intervención decisiva y conservó su arco en cero. En la jugada final, Giuliano recogió el balón cerca del centro del campo, avanzó con potencia y culminó su acción individual con una definición de gran calidad para establecer el 0–3.
Atlético Madrid convirtió tres goles en el tramo final y transformó un partido cerrado en una goleada. No había dominado el encuentro, pero sí mostró una diferencia determinante en las áreas y una profundidad de plantilla que terminó inclinando la noche.
El resultado no demuestra que Atlético Madrid juegue mejor sin Julián Álvarez
La victoria sin Julián Álvarez puede alimentar una conclusión apresurada, pero el desarrollo del encuentro no demuestra que Atlético Madrid funcione mejor sin el delantero argentino. Durante una hora, precisamente, la ausencia de un atacante de referencia fue uno de los principales problemas del equipo.
Lookman quedó demasiado aislado, Baena tuvo poca influencia y Kang-in no encontró continuidad. La producción ofensiva mejoró cuando Jonathan David ingresó como delantero central y comenzó a fijar a la defensa de Real Sociedad.
La actuación del canadiense aumenta las alternativas de Simeone y abre una competencia interesante en el ataque, pero no reduce la importancia de Julián. Atlético Madrid necesita recuperar la mejor versión del argentino y, al mismo tiempo, incorporar una segunda referencia ofensiva capaz de repartir minutos y ofrecer soluciones diferentes.
Julián venía de completar ante Liverpool su primer partido íntegro de la temporada. La lesión interrumpe momentáneamente el plan diseñado para que recupere continuidad después de un verano marcado por las dudas sobre su futuro. Por ahora, Atlético Madrid no ha comunicado un tiempo estimado de recuperación.
Una victoria necesaria antes de otra semana exigente
Con este resultado, Atlético Madrid alcanzó los diez puntos después de cinco jornadas: tres victorias, un empate y una derrota. El equipo quedó provisionalmente en la cuarta posición, a cinco unidades de Barcelona y a dos de Real Madrid, mientras todavía quedaba un partido pendiente para completar la jornada.
Más allá de la clasificación, el triunfo representa una respuesta importante después de las derrotas ante Athletic Club y Liverpool. Atlético Madrid volvió a mantener el arco en cero, encontró soluciones desde el banco y comprobó que Jonathan David puede asumir responsabilidades mientras Julián Álvarez y Sørloth se recuperan.
El próximo compromiso será el miércoles 16 de septiembre ante Osasuna, desde las 14:00 de Argentina y las 12:00 de Colombia. Después llegará el derbi contra Real Madrid, programado para el domingo 20 de septiembre a las 11:15 de Argentina y las 09:15 de Colombia.
Simeone todavía tiene aspectos por corregir. El equipo sufrió para controlar el centro del campo, produjo poco durante la primera hora y dependió de una acción de penal para romper el equilibrio. Sin embargo, salió de Anoeta con tres puntos, una goleada y dos nuevos goleadores. En una temporada larga, resolver partidos difíciles incluso sin alcanzar el mejor funcionamiento también constituye una señal competitiva.
