Sassuolo venció 3-2 a Juventus en un cierre cargado de goles
Sassuolo venció 3-2 a Juventus después de un segundo tiempo electrizante. Zhegrova marcó dos veces para los visitantes, pero Adzic, cedido por el conjunto turinés, decidió el encuentro mediante un contragolpe en el 90+4’.
Sassuolo venció 3-2 a Juventus en un cierre frenético, con doblete de Zhegrova y un gol de Adzic en el 90+4’ que decidió la cuarta fecha.
Sassuolo venció 3-2 a Juventus en el Mapei Stadium después de un partido que reservó sus cinco goles para el segundo tiempo y tuvo tres cambios de marcador desde el minuto 89. Edon Zhegrova sostuvo a los visitantes con un doblete, pero Vasilije Adzic, futbolista cedido por el conjunto turinés, decidió el encuentro en el 90+4’ y le provocó a Luciano Spalletti su primera derrota de la temporada en la Serie A.
El resultado fue especialmente doloroso para Juventus porque había conseguido igualar dos veces y parecía haber rescatado al menos un punto en el descuento. Sin embargo, su búsqueda de una remontada completa la dejó desprotegida ante el último contragolpe de Sassuolo. Armand Laurienté explotó el espacio, condujo el ataque y habilitó a Adzic, quien cruzó su remate para establecer el 3-2 definitivo.
La derrota detuvo el buen comienzo de Juventus, que había sumado siete de los primeros nueve puntos y solamente había recibido un gol en las tres jornadas anteriores. Sassuolo, por su parte, alcanzó también las siete unidades y confirmó que su fortaleza como local puede convertirlo en un adversario incómodo para cualquier equipo de la competición.
Juventus tuvo la pelota, pero le faltó profundidad
Juventus asumió el control de la posesión desde los primeros minutos y estuvo cerca de abrir el marcador inmediatamente. A los 2’, Nico González recibió en la frontal del área y sacó un remate que rozó el travesaño. Fue una advertencia temprana, aunque no se transformó en el comienzo de un dominio ofensivo sostenido.
El equipo de Spalletti movió el balón con paciencia y trató de progresar mediante Francisco Conceição y Kerim Alajbegovic por los costados. Sassuolo retrocedió con orden, cerró los espacios interiores y se preparó para atacar después de cada recuperación. Domenico Berardi y Laurienté ofrecían velocidad, mientras Sebastiano Esposito se movía para generar líneas de pase y alejar a los centrales de sus posiciones.
Con el paso de los minutos, la posesión de Juventus comenzó a perder profundidad. Teun Koopmeiners tuvo una oportunidad desde una ubicación favorable, pero su disparo fue demasiado centrado y terminó en las manos de Arijanet Muric. Randal Kolo Muani quedó desconectado: solamente intervino nueve veces con el balón durante la primera parte, un dato que reflejó las dificultades del conjunto visitante para encontrar a su delantero.
Juventus registró apenas 0,13 goles esperados antes del descanso, su cifra más baja en un primer tiempo de Serie A desde diciembre de 2025. Tenía el balón y ocupaba el campo contrario, pero no encontraba pases que rompieran la estructura defensiva de Sassuolo. El empate sin goles al descanso representaba correctamente lo sucedido: iniciativa visitante, resistencia local y pocas oportunidades realmente claras.
Sassuolo cambió su actitud en el segundo tiempo
La segunda parte comenzó con mayor intensidad. Alajbegovic se cerró desde la izquierda y obligó a Muric a intervenir, mientras Berardi respondió con un zurdazo que encontró una buena reacción de Guglielmo Vicario. El partido empezó a dividirse y las transiciones cobraron una importancia que no habían tenido durante los primeros 45 minutos.
Spalletti intentó aumentar el peso ofensivo de Juventus con dos modificaciones alrededor de la hora de juego. Zhegrova reemplazó a Conceição y Nick Woltemade ingresó por Nico González. La intención era clara: incorporar desequilibrio individual por la derecha y sumar presencia física cerca de Kolo Muani.
Sin embargo, Sassuolo fue el primero en aprovechar el nuevo escenario. A los 65’, Berardi y Nemanja Matić combinaron en el centro antes de que el mediocampista serbio encontrara un pase vertical para Esposito. El delantero atacó el espacio entre los defensores y definió cruzado ante Vicario para marcar el 1-0.
El gol premió la capacidad del conjunto dirigido por Alberto Aquilani para esperar su momento. Sassuolo no necesitó acumular largas posesiones ni una gran cantidad de remates. Le bastó con acelerar después de superar la primera línea de presión y atacar una defensa que comenzaba a perder protección.
Juventus buscó una respuesta inmediata. Douglas Luiz sacó un potente disparo desde fuera del área que Muric desvió con una buena estirada. Poco después, Sassuolo creyó haber ampliado la ventaja mediante Simone Cinquegrano, pero la acción fue anulada correctamente por fuera de juego.
Cómo Sassuolo venció 3-2 a Juventus en un final frenético
El tramo decisivo comenzó a los 82’. Muric calculó mal su salida ante un centro procedente de la izquierda y dejó el balón en una zona peligrosa. Zhegrova controló rodeado de adversarios, amagó para acomodarse sobre su pierna izquierda y encontró el espacio necesario para establecer el 1-1.
Juventus interpretó el empate como una oportunidad para completar la remontada. Alajbegovic atacó en diagonal y obligó nuevamente a Muric a enviar el balón al córner. En la acción posterior, Woltemade ganó por arriba, pero su cabezazo salió muy cerca del poste. Durante algunos minutos, Sassuolo pareció sufrir ante el impulso de los visitantes.
La reacción no se tradujo en una ventaja juventina. A los 89’, Darryl Bakola rompió líneas con una conducción y encontró a Kieron Bowie en el borde del área. El delantero escocés controló la situación con serenidad y colocó un remate bajo lejos del alcance de Vicario. Era el 2-1 y su primer gol con Sassuolo.
El encuentro todavía tenía reservado otro giro. Juventus atacó inmediatamente y Zhegrova volvió a aparecer en el 90+1’. Kolo Muani intervino para dejarle el balón al extremo, que remató con la izquierda desde la frontal y consiguió el 2-2. Su doblete parecía haber salvado un punto en una noche complicada.
Juventus, sin embargo, no se conformó con el empate. Adelantó sus líneas y asumió riesgos excesivos durante la última posesión. Sassuolo recuperó el balón, Laurienté encontró un campo abierto para conducir y Adzic acompañó la transición por el sector contrario. El francés esperó el momento adecuado para soltar el pase y el montenegrino definió al segundo palo en el 90+4’.
En apenas seis minutos, el marcador pasó de 1-1 a 3-2. El cierre dejó expuesta la diferencia entre atacar con ambición y perder completamente el control. Juventus tuvo capacidad para reaccionar, pero careció del equilibrio necesario para proteger cada empate. Sassuolo, en cambio, conservó la lucidez para castigar los espacios hasta la última jugada.
Zhegrova cambió el partido desde el banco
La actuación de Edon Zhegrova fue la principal noticia positiva para Juventus. El extremo ingresó alrededor del minuto 60 y transformó un ataque previsible en uno mucho más difícil de controlar. Su habilidad para recibir abierto, conducir hacia el centro y finalizar con la izquierda generó los dos goles visitantes.
El primero mostró rapidez para aprovechar el error de Muric y encontrar un remate entre varios defensores. El segundo confirmó su capacidad individual: recibió fuera del área y colocó la pelota para volver a igualar cuando Juventus parecía derrotada.
Su doblete también prolongó una tendencia del comienzo de temporada. Juventus había encontrado varios goles mediante futbolistas ingresados desde el banco, una señal de que Spalletti cuenta con alternativas capaces de modificar los encuentros. El problema en Reggio Emilia fue que el aporte ofensivo de Zhegrova no estuvo acompañado por la estabilidad colectiva necesaria.
El extremo evitó que Juventus quedara fuera del partido, pero sus dos intervenciones no pudieron corregir las concesiones defensivas del tramo final. La derrota no reduce el valor de su actuación, aunque sí demuestra que una respuesta individual resulta insuficiente cuando el equipo pierde el orden.
Adzic y una dolorosa ley del ex
El desenlace tuvo un protagonista con una historia particular. Vasilije Adzic pertenece a Juventus y fue cedido a Sassuolo en agosto hasta el 30 de junio de 2027. El acuerdo contempla una opción de compra para el conjunto neroverde y una contraopción que permite al club turinés conservar cierto control sobre el futuro del jugador.
El mediocampista montenegrino había acumulado 26 presentaciones con el primer equipo de Juventus desde su llegada en 2024. Su recuerdo más importante con la camiseta bianconera era precisamente un gol en el descuento ante Inter durante la temporada anterior. Esta vez volvió a decidir un partido sobre la hora, pero lo hizo contra el club propietario de sus derechos.
Aquilani lo envió al campo a los 71’ junto con Bowie, otra de las piezas decisivas. Los dos suplentes marcaron en el cierre y demostraron la eficacia de las modificaciones del entrenador. Adzic, además, alcanzó participación directa en un gol durante tres partidos consecutivos de Serie A, con dos tantos y una asistencia.
La llamada ley del ex añadió dramatismo al resultado, pero su anotación no puede considerarse una simple casualidad. Adzic leyó correctamente el contragolpe, acompañó a Laurienté y definió con precisión cuando Vicario intentó reducirle el ángulo. Fue una acción de madurez para un futbolista de 20 años que busca en Sassuolo los minutos que no tenía asegurados en Turín.
Las estadísticas explican el dominio, pero no el control
Juventus terminó con el 58 % de la posesión, 15 remates, siete disparos a puerta y diez córners. Sassuolo solamente realizó seis intentos, tres de ellos dirigidos al arco, y dispuso de tres tiros de esquina. A primera vista, los números presentan un claro dominio visitante.
La calidad de las ocasiones ofrece una lectura diferente. Juventus acumuló 0,70 goles esperados y Sassuolo registró 0,59. Es decir, los dos equipos marcaron cinco tantos a partir de oportunidades que, en condiciones normales, difícilmente habrían producido más de uno o dos goles. La extraordinaria eficacia de los rematadores convirtió un partido de ocasiones limitadas en un desenlace espectacular.
Los 15 disparos de Juventus tampoco significaron una producción ofensiva constante. Muchos llegaron desde posiciones alejadas o después de acciones individuales. Spalletti consiguió aumentar la presencia cerca del área mediante los cambios, pero no logró que el equipo atacara sin desprotegerse.
Sassuolo entendió mejor el tipo de encuentro que se estaba disputando. Defendió 21 acciones dentro o cerca de su área, soportó los momentos de presión y utilizó la velocidad de sus atacantes para avanzar con pocos pases. Su victoria no nació del control de la pelota, sino de la capacidad para reconocer y aprovechar las debilidades del rival.
Una derrota que deja advertencias para Spalletti
Sassuolo venció 3-2 a Juventus y le quitó el invicto a un equipo que había comenzado el campeonato apoyado en su solidez defensiva. Después de recibir solamente un gol en las primeras tres jornadas, el conjunto turinés encajó tres en 29 minutos y perdió cualquier sensación de seguridad.
También se extendió una estadística preocupante: Juventus no ha ganado ninguno de sus últimos diez partidos de Serie A después de recibir el primer gol. La reacción existe, como demostró Zhegrova, pero convertirla en una remontada sigue siendo una dificultad pendiente.
El encuentro también dejó un dato histórico en la alineación. Por primera vez, Juventus comenzó un partido de Serie A sin futbolistas italianos entre sus diez jugadores de campo. Vicario fue el único italiano del once inicial. Más allá de su valor estadístico, la formación reflejó el profundo cambio atravesado por la plantilla durante el último mercado.
Juventus permanece con siete puntos de doce posibles y cerró la jornada dominical en la octava posición provisional. Sassuolo llegó a la misma cantidad de unidades y quedó inmediatamente detrás por diferencia de gol. Para el equipo de Aquilani, la victoria representa una confirmación de su fortaleza en Reggio Emilia: ahora ha ganado tres de sus últimos cuatro partidos como local ante Juventus.
La temporada apenas comienza y una derrota aislada no determina el recorrido de un aspirante. Sin embargo, la forma en que se produjo obliga a Spalletti a revisar el equilibrio de su equipo. Juventus mostró personalidad para levantarse dos veces, pero también ansiedad para buscar un triunfo cuando el empate ya había sido recuperado en el descuento.
Sassuolo hizo exactamente lo contrario. Mantuvo su plan, aceptó los momentos de dominio rival y atacó cada espacio disponible. Su premio llegó en la última jugada, mediante un futbolista formado para competir con Juventus y que terminó convirtiéndose en el responsable de su primera derrota del campeonato.
