Riquelme defiende el regreso de Sebastián Villa a Boca: “Todos merecemos una segunda oportunidad”
Riquelme defendió el regreso de Sebastián Villa a Boca, afirmó que el colombiano cumplió su sentencia y explicó por qué el club decidió ofrecerle una segunda oportunidad.
“Todos merecemos una segunda oportunidad y ojalá la pueda disfrutar mucho”, expresó el máximo dirigente de Boca al justificar su regreso.
El regreso de Sebastián Villa a Boca recibió el respaldo público de Juan Román Riquelme. El presidente del club defendió la incorporación del delantero colombiano, recordó que cumplió la sentencia judicial impuesta en 2023 y sostuvo que todas las personas merecen una nueva oportunidad.
Riquelme también explicó que la contratación responde a una necesidad deportiva planteada por Rodolfo Arruabarrena. Boca considera que Villa puede ofrecer velocidad, profundidad y desequilibrio, además de contar con la ventaja de conocer la institución y la exigencia que representa vestir nuevamente la camiseta azul y oro.
Las declaraciones no fueron solamente una defensa personal del futbolista. Riquelme asumió la responsabilidad deportiva, económica e institucional de uno de los movimientos más controvertidos del mercado argentino.
Riquelme explicó por qué Boca decidió recuperar a Villa
Riquelme aseguró que Boca está satisfecho con los jugadores incorporados y que el objetivo de la dirigencia es entregarle a Arruabarrena un plantel más competitivo para afrontar el segundo semestre.
Al referirse específicamente a Villa, el presidente recordó los problemas que rodearon su primera etapa en el club. Explicó que Boca decidió mantenerlo en actividad mientras no existiera una resolución judicial y que, cuando fue condenado, cumplió lo que previamente había acordado con el futbolista: dejarlo fuera del primer equipo.
Según Riquelme, esa situación ya quedó atrás porque el colombiano cumplió la sentencia establecida por la Justicia.
“Todos merecemos una segunda oportunidad y ojalá la pueda disfrutar mucho”, expresó el máximo dirigente de Boca al justificar su regreso.
Con esa declaración, Riquelme estableció la posición institucional del club: la dirigencia considera que Villa cumplió las consecuencias legales de sus actos y que ahora puede comenzar una nueva etapa profesional.
La condena que marcó la salida de Sebastián Villa
Sebastián Villa fue condenado en junio de 2023 a dos años y un mes de prisión de ejecución condicional por los delitos de amenazas coactivas y lesiones leves calificadas por el vínculo, en un contexto de violencia de género contra su expareja Daniela Cortés.
La pena no implicó su ingreso a prisión por tratarse de una condena condicional, pero estableció diferentes obligaciones. Entre ellas se encontraban fijar residencia, abstenerse de contactar a la denunciante y someterse a controles y tratamientos determinados por la Justicia.
Después del fallo, Boca comunicó que Villa no volvería a ser convocado para los partidos del primer equipo. El delantero continuó vinculado contractualmente con la institución, pero posteriormente salió del país y comenzó una disputa con el club para poder continuar su carrera.
Villa jugó en el Beroe de Bulgaria y después regresó al fútbol argentino para incorporarse a Independiente Rivadavia. Su rendimiento en Mendoza volvió a colocarlo entre los atacantes más destacados de la competición local.
Riquelme cuestionó el tratamiento recibido por el colombiano
Durante su explicación sobre el regreso de Sebastián Villa a Boca, Riquelme también apuntó contra la diferencia de repercusión que tuvo el caso mientras el jugador estaba en otras instituciones.
El presidente señaló que Villa disputó varias temporadas con Independiente Rivadavia sin que su situación judicial generara la misma cantidad de cuestionamientos. Según su interpretación, el debate reapareció con mayor intensidad cuando se confirmó su retorno a Boca.
La comparación busca remarcar la exposición que rodea al conjunto xeneize. Sin embargo, la dimensión institucional de Boca y la inversión realizada por el club convierten la decisión en un asunto que supera lo estrictamente futbolístico.
Boca no se limitó a aceptar el regreso de un jugador libre. La dirigencia decidió invertir una suma considerable para recuperarlo y ofrecerle un contrato de larga duración.
Una operación de 6,5 millones de dólares
Boca acordó pagarle 6,5 millones de dólares a Independiente Rivadavia por la totalidad del pase de Villa. El colombiano firmó un contrato por cuatro años y regresa a la institución tres años después de su conflictiva salida.
La cifra muestra que no se trata de una incorporación secundaria. Villa llega como una de las apuestas fuertes de Riquelme para mejorar un plantel que afrontará la Copa Sudamericana, el torneo argentino y la Copa Argentina.
Durante su primera etapa en Boca, entre 2018 y 2023, el extremo disputó 172 partidos, convirtió 29 goles, entregó 32 asistencias y formó parte de siete títulos.
Su conocimiento del club fue uno de los argumentos utilizados por Riquelme. El presidente considera que otros futbolistas necesitan tiempo para adaptarse a la presión de Boca, mientras Villa ya conoce el vestuario, la Bombonera y las exigencias del entorno.
Arruabarrena pidió reforzar el ataque de Boca
La explicación de Riquelme también tuvo un componente estrictamente deportivo. Arruabarrena solicitó la incorporación de un atacante y la dirigencia entendió que Villa reunía las condiciones necesarias.
El colombiano puede jugar por ambas bandas, atacar espacios y ofrecer velocidad en transiciones. Son características que Boca necesita para ampliar sus variantes ofensivas y evitar depender exclusivamente de ataques posicionales.
Riquelme afirmó que observa al jugador contento y motivado por esta nueva etapa. Además, expresó su confianza en que pueda aportar elementos que el equipo actualmente necesita.
El desafío para Arruabarrena será incorporar esas virtudes sin alterar el equilibrio colectivo. Villa regresa con posibilidades de competir inmediatamente por un lugar, pero deberá demostrar dentro del campo que continúa siendo el futbolista desequilibrante de su primera etapa.
Los conflictos que Boca decidió dejar atrás
El regreso también obliga a recordar que la relación entre Villa y Boca ya había sufrido otras rupturas.
En 2021, Riquelme aseguró que el colombiano le había faltado el respeto al club, a la camiseta y a sus compañeros después de ausentarse de los entrenamientos mientras buscaba una transferencia.
La salida de 2023 provocó un nuevo conflicto contractual. Villa se consideró en condiciones de continuar su carrera fuera de Boca, mientras la institución sostenía que mantenía un contrato vigente y que debía regresar.
Riquelme explicó ahora que el delantero necesitaba iniciar una demanda para poder jugar en otro club. También sostuvo que Villa nunca se presentó personalmente ante Boca para exigir dinero, una aclaración con la que buscó separar la disputa jurídica de la relación personal.
A ese historial se agregaron las declaraciones realizadas por el colombiano a comienzos de 2026, cuando manifestó públicamente su interés en jugar para River. Boca decidió dejar atrás ese episodio y avanzar igualmente con su contratación.
Riquelme asume el costo del regreso de Sebastián Villa a Boca
Riquelme no presentó la incorporación como una decisión exclusiva de Arruabarrena. El presidente defendió la situación legal del jugador, explicó su utilidad deportiva y respaldó la inversión realizada por Boca.
Por eso, el rendimiento de Villa también tendrá una lectura política. Si el colombiano recupera su mejor versión y se convierte en una pieza importante, Riquelme podrá presentar la operación como una decisión acertada y una reivindicación de su idea sobre las segundas oportunidades.
Si el regreso termina condicionado por un bajo rendimiento o nuevos conflictos, el costo recaerá directamente sobre el presidente y su dirigencia.
Villa tendrá que recuperar la confianza de una parte de los hinchas y demostrar que puede comenzar un ciclo diferente. Boca, por su parte, deberá sostener con hechos la decisión institucional que Riquelme acaba de defender públicamente.
El colombiano conoce el club y sus exigencias. Su segunda etapa no comenzará desde el desconocimiento, sino bajo una atención considerablemente mayor. La oportunidad está concedida; ahora deberá justificarla dentro y fuera del campo.
