Manchester City remontó al Bournemouth sobre la hora
Manchester City pasó del 0-1 al 2-1 en los últimos minutos ante Bournemouth. Cherki entró desde el banco y asistió en los goles de Guéhi y Gvardiol.
El resultado le permite al City comenzar con tres puntos la temporada 2026/27
Manchester City remontó al Bournemouth por 2-1 en el Etihad Stadium y le dio a Enzo Maresca una victoria agónica en su estreno como entrenador del equipo en la Premier League. Los visitantes estuvieron en ventaja hasta el 84’, pero los goles de Marc Guéhi y Josko Gvardiol cambiaron el partido en un cierre marcado por la aparición decisiva de Rayan Cherki.
El resultado le permite al City comenzar con tres puntos la temporada 2026/27 y abrir con una celebración la etapa posterior a Pep Guardiola. Sin embargo, la remontada no borra las dificultades que mostró el equipo durante buena parte del encuentro ni el daño que Bournemouth consiguió hacerle cuando recuperó la pelota y atacó con velocidad.
Bournemouth golpeó una defensa mal posicionada
Manchester City asumió la posesión desde el comienzo, pero su dominio territorial no se tradujo inmediatamente en control del partido. El equipo de Maresca movió la pelota durante largos tramos sin encontrar profundidad y quedó expuesto cuando perdió el balón.
Bournemouth aprovechó esa fragilidad al 26’. Una pelota larga superó la primera presión del City, Rayan participó en la construcción de la jugada y Evanilson avanzó por la derecha antes de enviar un centro bajo hacia el segundo palo. Marcus Tavernier apareció sin marca dentro del área y definió para el 0-1.
El gol dejó al descubierto uno de los principales problemas del local: tenía muchos futbolistas por delante de la pelota, pero no estaba bien protegido para defender las transiciones. Bournemouth no necesitó acumular posesión para incomodar y llegó al descanso con una ventaja que respondía a su orden y a la precisión con la que explotó los espacios.
Cherki cambió el partido desde el banco
El plan inicial de Maresca no logró darle fluidez al ataque. Guéhi ocupó una posición poco habitual en el mediocampo, Phil Foden tuvo intervenciones aisladas y Erling Haaland quedó desconectado durante varios pasajes. El City controlaba la pelota, pero le faltaban sorpresa, pases entre líneas y mayor velocidad cerca del área.
La entrada de Rayan Cherki al 63’, junto con Mateo Kovacic, modificó el escenario. El francés comenzó a recibir en espacios reducidos, aceleró la circulación y le dio al equipo una creatividad que no había encontrado con su formación titular.
Su impacto terminó siendo directo en los dos goles. Al 84’, Cherki envió el centro que Guéhi convirtió de cabeza para establecer el empate. Cuando el encuentro ya estaba en tiempo añadido, volvió a romper la defensa visitante con un pase hacia Gvardiol. El croata giró dentro del área y definió el 2-1 al 90+2’.
La acción fue anulada inicialmente por fuera de juego, pero el VAR comprobó que Gvardiol estaba habilitado y validó el tanto que desató la celebración en el Etihad.
Manchester City remontó al Bournemouth sin resolver sus dudas
Las estadísticas reflejan la insistencia del conjunto local: terminó con el 66 % de posesión, produjo 2,35 goles esperados y generó cinco grandes ocasiones, frente a una del Bournemouth. Aun así, el desarrollo mostró un City previsible durante buena parte de la tarde y vulnerable cada vez que el rival consiguió superar su primera línea de presión.
Maresca acertó con los cambios y encontró en Cherki al futbolista capaz de alterar el ritmo del encuentro. El francés participó en los dos goles y presentó argumentos suficientes para reclamar un lugar más importante en el equipo. La reacción también expuso el peso ofensivo de los defensores: Guéhi y Gvardiol rescataron un partido en el que los atacantes no consiguieron marcar.
La victoria representa un alivio y un impulso para el nuevo proyecto, pero no debe confundirse con una actuación convincente. El Manchester City de Maresca mostró carácter para competir hasta el final y capacidad para corregir desde el banco; ahora deberá conseguir que esas soluciones aparezcan desde el comienzo.
El primer paso de la era posterior a Guardiola terminó en celebración. Fue un triunfo de resistencia, cambios oportunos y talento individual, más que una demostración de dominio. Manchester City evitó un tropiezo en su estreno, mientras Bournemouth se marchó del Etihad después de tener una victoria histórica a pocos minutos de distancia.
