Boca Juniors resistió en el Morumbí, eliminó a São Paulo y está en semifinales de la Sudamericana
Boca Juniors empató 1-1 con São Paulo en Brasil y cerró los cuartos de final con un global de 2-1. Leandro Lozano adelantó al equipo de Rodolfo Arruabarrena, Domingos Duarte igualó sobre el cierre y el VAR anuló un gol brasileño por una posición adelantada milimétrica. Vasco da Gama será el próximo rival.
Boca Juniors empató con São Paulo en el Morumbí y aseguró su clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana 2026.
Boca Juniors resistió en el Morumbí, empató 1-1 con São Paulo y se clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana 2026. Leandro Lozano marcó a los 60 minutos para el conjunto argentino, mientras que Domingos Duarte igualó de cabeza a los 88’. El triunfo por 1-0 conseguido en La Bombonera, gracias al gol de Miguel Merentiel, terminó inclinando la serie por un global de 2-1.
La clasificación tuvo mucho más que resistencia defensiva. Boca Juniors entendió cómo debía jugar una revancha fuera de casa, controló durante buena parte del encuentro los impulsos de São Paulo y aprovechó una de sus escasas oportunidades para obligar al conjunto brasileño a marcar tres goles si pretendía avanzar directamente. El equipo terminó sufriendo dentro de su propia área, pero sostuvo la ventaja acumulada y superó una prueba que exigía concentración, oficio y personalidad.
Boca Juniors resistió en el Morumbí sin abandonar la presión alta
Rodolfo Arruabarrena presentó una modificación importante en el mediocampo. Milton Delgado ingresó por Tomás Belmonte y acompañó a Leandro Paredes y Santiago Ascacíbar, una elección que buscaba darle mayor movilidad al equipo para presionar, cerrar líneas interiores y disputar las segundas pelotas. Alan Velasco, Leonel Flores y Miguel Merentiel conformaron el frente ofensivo.
Boca no salió a refugiarse desde el comienzo. El equipo intentó presionar la salida brasileña y obligó a São Paulo a circular la pelota por sectores alejados del arco de Álvaro Montero. El local tuvo más posesión, pero durante la primera parte le costó traducirla en remates claros porque Paredes, Ascacíbar y Delgado protegieron correctamente la zona central.
São Paulo tampoco encontró ventajas constantes por los costados. Leandro Lozano y Lautaro Blanco debieron medir sus proyecciones, mientras que Lautaro Di Lollo y Facundo Herrera sostuvieron los duelos dentro del área. El planteamiento permitió que Boca atravesara los primeros minutos sin quedar sometido por la presión del Morumbí ni por la obligación del conjunto dirigido por Dorival Júnior.
La escasa producción ofensiva de los dos equipos reflejó el carácter cerrado del encuentro. Al finalizar la primera parte, ambos acumulaban solamente dos remates y São Paulo había registrado el único disparo a puerta. Gustavo Santana tuvo la oportunidad más peligrosa del local a los 38’, pero Montero respondió con seguridad y mantuvo el empate.
Boca tampoco generó demasiado cerca de Rafael, aunque consiguió algo fundamental para su estrategia: consumir la mitad del partido sin que São Paulo redujera la diferencia en el marcador global. La serie llegó al descanso con el conjunto argentino todavía en ventaja y con el cuadro brasileño obligado a asumir riesgos mayores.
Leandro Lozano golpeó cuando São Paulo comenzaba a adelantarse
São Paulo salió al segundo tiempo con una postura más agresiva y Dorival Júnior comenzó a modificar su equipo para aumentar la presencia ofensiva. Esa necesidad de adelantar líneas también dejó espacios que Boca podía atacar, especialmente cuando Flores, Velasco o Merentiel conseguían superar la primera presión.
La jugada determinante llegó a los 60 minutos. Leonel Flores encontró la aparición de Leandro Lozano, quien atacó el espacio desde el lateral derecho, quedó frente a Rafael y definió con precisión para establecer el 0-1. La acción combinó dos elementos que Boca había buscado durante toda la noche: una recuperación o salida rápida y la llegada sorpresiva de un futbolista desde una posición retrasada.
El gol cambió por completo el escenario. São Paulo ya no necesitaba solamente empatar el encuentro, sino convertir tres tantos para remontar la serie sin pasar por los penales. Boca, en cambio, podía concentrarse en proteger los espacios, reducir el ritmo y aprovechar la desesperación brasileña para lanzar contragolpes.
Arruabarrena movió rápidamente el banco e hizo ingresar a Sebastián Villa por Alan Velasco a los 62’. La intención era contar con un atacante fresco, capaz de conducir transiciones y ofrecer una salida cuando el equipo recuperara cerca de su propia área. Sin embargo, São Paulo intensificó su presión y comenzó a instalar el partido cada vez más cerca de Montero.
El VAR anuló el empate de São Paulo por un offside milimétrico
El momento más discutido de la noche se produjo a los 67 minutos. Ryan Francisco, quien había ingresado poco antes, recibió dentro del área y convirtió el empate. El asistente sancionó posición adelantada y el VAR inició una revisión prolongada debido a lo ajustada que era la jugada.
La banca de São Paulo reclamó la validación del gol y Dorival Júnior aprovechó la pausa de rehidratación para conversar con el árbitro uruguayo Gustavo Tejera. Después de varios minutos de incertidumbre, el VAR confirmó el fuera de juego y mantuvo el 0-1. La decisión dejó a Boca con vida, aunque también expuso una desatención defensiva que pudo modificar completamente la serie.
Arruabarrena reforzó el mediocampo a los 77’, cuando Tomás Belmonte reemplazó a Milton Delgado, y renovó el ataque con Ángel Romero por Leonel Flores. Más adelante, Enner Valencia ingresó en lugar de Merentiel. Los cambios pretendían sostener el esfuerzo físico y ofrecer nuevas alternativas para las transiciones, pero Boca perdió progresivamente capacidad para conservar la pelota.
São Paulo acumuló futbolistas dentro y alrededor del área, cargó con centros y obligó al conjunto argentino a defender cada vez más cerca de Montero. La presión finalmente encontró recompensa a los 88’, cuando Domingos Duarte ganó en el juego aéreo y marcó el 1-1. El empate no alcanzaba para eliminar a Boca, pero convirtió los últimos minutos en una prueba de máxima tensión.
El árbitro añadió siete minutos y São Paulo atacó con casi todos sus futbolistas. Boca se encerró, rechazó como pudo y encontró un alivio importante cuando Villa consiguió un córner en campo rival. Montero también utilizó cada interrupción para reducir el ritmo de un partido que se había vuelto extremadamente caliente.
Boca eliminó a São Paulo, pero volvió a sufrir en el final
El 1-1 confirmó la clasificación, aunque también dejó una advertencia para Arruabarrena. Boca manejó con inteligencia gran parte de la revancha, pero volvió a perder control en los minutos finales y permitió que el rival lo sometiera mediante centros, segundas jugadas y acumulación de futbolistas en el área.
No fue la primera vez que el equipo quedó expuesto sobre el cierre. Ante Gimnasia de Mendoza había dejado escapar una victoria por un gol recibido en el tiempo añadido, mientras que frente a Vélez, por la Copa Argentina, concedió un penal en la última acción del encuentro. En el Morumbí, el empate de Duarte no provocó la eliminación porque Boca había construido una ventaja de dos goles en el marcador global, pero el problema sigue siendo una señal que el cuerpo técnico deberá atender.
La lectura general, de todas formas, es favorable. Boca compitió durante 180 minutos ante un rival brasileño, ganó la ida, marcó como visitante y respondió en un estadio exigente. También fue capaz de adaptarse a diferentes momentos: presionó cuando pudo, defendió en bloque cuando São Paulo tomó la iniciativa y resistió cuando la serie entró en su tramo más incómodo.
El equipo todavía tiene aspectos que corregir, especialmente la gestión de las ventajas y la capacidad para alejar el juego de su área cuando el rival aumenta la presión. Sin embargo, la clasificación representa un paso importante para un grupo que continúa compitiendo en la Copa Sudamericana, el Torneo Clausura y la Copa Argentina.
Paredes destacó la madurez y Montero señaló lo que Boca debe corregir
Leandro Paredes resumió el desempeño de Boca como una demostración de madurez competitiva. El capitán valoró que el equipo no se limitara a defender y resaltó la capacidad para interpretar las distintas fases del encuentro.
“Era una prueba de madurez y creo que lo hicimos muy bien. Fuimos a presionar alto; cuando tuvimos que jugar, jugamos, y cuando tuvimos que meter, lo hicimos”, explicó Paredes después de la clasificación. También dejó clara la exigencia interna del plantel: “Tenemos que pelear todo lo que estamos jugando porque somos Boca y así tiene que ser”.
Álvaro Montero compartió la satisfacción por el pase, pero puso el foco en la acción del gol anulado y en los errores que pudieron comprometer el resultado. “Hay que acostumbrarnos a vivir estas instancias. Son desatenciones que te pueden costar un partido y son cosas que tenemos que mejorar”, señaló el arquero colombiano, quien nuevamente respondió cuando São Paulo logró finalizar sus ataques.
Después del pitazo final se produjo un cruce entre Paredes y varios integrantes del conjunto brasileño. Futbolistas y miembros de los dos bancos ingresaron para separar, pero la situación no pasó a mayores. Minutos después, el plantel de Boca celebró la clasificación con los hinchas que acompañaron al equipo en el Morumbí.
Vasco da Gama será el rival de Boca en las semifinales
Boca Juniors enfrentará a Vasco da Gama en las semifinales de la Copa Sudamericana. El conjunto brasileño se clasificó después de vencer 2-0 a Independiente Santa Fe en São Januário, luego del empate sin goles registrado en Bogotá.
La serie comenzará en La Bombonera porque Boca será local en el partido de ida. El primer encuentro se disputará tentativamente el martes 13 o miércoles 14 de octubre. La revancha está prevista para el martes 20 o miércoles 21 en São Januário, Río de Janeiro. CONMEBOL todavía debe confirmar los días y horarios definitivos.
El cruce volverá a enfrentar a Boca con un club brasileño y presentará una exigencia diferente. Vasco cuenta con un estadio de fuerte presión, mientras que el equipo de Arruabarrena tendrá la responsabilidad de construir una ventaja en Buenos Aires antes de definir nuevamente como visitante. Después de superar el Morumbí, Boca quedó a dos partidos de disputar la final continental.
Ficha de São Paulo 1-1 Boca Juniors
Competición: Copa Sudamericana 2026, cuartos de final, partido de vuelta.
Resultado global: Boca Juniors 2-1 São Paulo.
Estadio: MorumBIS, São Paulo.
Fecha y hora: martes 15 de septiembre, 21:30 de Argentina y 19:30 de Colombia.
Árbitro: Gustavo Tejera, de Uruguay.
VAR: Leodán González, de Uruguay.
Goles: Leandro Lozano 60’ (Boca Juniors) y Domingos Duarte 88’ (São Paulo).
Boca Juniors: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Alan Velasco, Miguel Merentiel y Leonel Flores. DT: Rodolfo Arruabarrena.
São Paulo: Rafael; Domingos Duarte, Robert Arboleda, Sabino; Lucas Ramon, Danielzinho, Marcos Antônio, Iago Borduchi; Artur, Gustavo Santana y Luciano. DT: Dorival Júnior.
