Debut ganador de Ponzio con un River Plate renovado que terminó sufriendo

Leonardo Ponzio debutó como entrenador con una victoria 3-2 ante Banfield. River Plate mostró una clara mejoría ofensiva, aunque volvió a sufrir por sus errores defensivos.

river banfield

Leonardo Ponzio comenzó su etapa como entrenador de River Plate con una victoria 3-2 ante Banfield en el Torneo Clausura.

Leonardo Ponzio tuvo un debut ganador como entrenador de River Plate. Cuatro días después de la eliminación ante Independiente Santa Fe y de la posterior renuncia de Eduardo Coudet, el conjunto de Núñez venció 3-2 a Banfield en el estadio Florencio Sola y consiguió tres puntos fundamentales para recuperar terreno en el Torneo Clausura 2026.

Sebastián Driussi, Thiago Almada y Ángel Correa marcaron los goles de una victoria que pudo ser mucho más amplia. River Plate dominó, generó seis ocasiones claras y estrelló dos remates en los postes, pero volvió a conceder demasiado y terminó defendiendo una ventaja mínima ante la reacción de Banfield.

El resultado le permitió abandonar el anteúltimo lugar de la Zona B. River Plate ahora suma siete puntos y se encuentra a dos unidades de los puestos de clasificación a los playoffs, aunque algunos rivales todavía deben completar la jornada.

El debut ganador de Ponzio comenzó con una nueva cara

Ponzio no intentó transformar todo en pocos días. Mantuvo la defensa utilizada por Coudet, respaldó a Lucas Martínez Quarta y apostó por Fausto Vera junto a Tobías Andrada en el mediocampo. Tomás Galván continuó entre los titulares, mientras que Thiago Almada, Ángel Correa y Sebastián Driussi concentraron el peso ofensivo.

La primera respuesta del equipo fue positiva. River Plate tuvo mayor movilidad, presionó con decisión y consiguió que sus futbolistas más determinantes participaran cerca del área de Banfield.

Durante el primer tiempo, la superioridad fue evidente. River Plate controló la posesión, recuperó rápidamente después de perder la pelota y acumuló oportunidades frente al arco de Diego Rodríguez.

Thiago Almada avisó con un tiro libre que pasó cerca y posteriormente estrelló un remate en el poste. Driussi y Correa también encontraron espacios dentro del área, aunque inicialmente no lograron convertir.

River Plate terminó el encuentro con 63 % de posesión, 19 remates, ocho disparos al arco, seis grandes ocasiones y 34 intervenciones dentro del área rival. Los números reflejan una producción ofensiva muy superior a la que venía mostrando el equipo.

Driussi y Almada premiaron la superioridad

La apertura del marcador llegó a los 32’. Correa recibió entre líneas, detectó el movimiento de Driussi y colocó una asistencia precisa a espaldas de la defensa. El delantero controló la jugada y definió con calidad para marcar el primer gol de la etapa de Ponzio.

River Plate mantuvo el control y consiguió un penal por una infracción sobre Almada. La primera ejecución debió repetirse después de una revisión del VAR por invasión de área. En el segundo intento, Almada remató con seguridad y estableció el 2-0 a los 41’.

El gol tuvo un valor adicional para el mediocampista, porque fue el primero desde su llegada a River Plate. Almada participó constantemente en la elaboración, ofreció soluciones entre líneas y fue uno de los principales responsables del dominio construido durante la primera mitad.

Ponzio se marchó al descanso con una ventaja merecida y una imagen alentadora. River Plate no solamente estaba ganando: también había recuperado agresividad, circulación y presencia ofensiva.

Banfield encontró los problemas que River Plate todavía conserva

El partido cambió durante el segundo tiempo. Banfield adelantó sus líneas y Pedro Troglio encontró respuestas con los ingresos de Lisandro Piñero y Bruno Sepúlveda.

Sepúlveda descontó de cabeza a los 64’, después de una acción originada en un tiro de esquina. El gol expuso nuevamente las dificultades defensivas de River Plate en las jugadas aéreas y permitió que Banfield regresara a un encuentro que parecía controlado.

La reacción visitante fue inmediata. Cinco minutos después, Galván recibió con espacio y asistió a Correa, quien atacó el área y definió para establecer el 3-1.

Correa fue el futbolista más decisivo del partido. Participó directamente en dos goles, primero con la asistencia para Driussi y después convirtiendo el tercero. Su movilidad alrededor del delantero le dio a River Plate una profundidad que había faltado durante varios encuentros.

Sin embargo, el equipo de Ponzio no consiguió cerrar el partido. River Plate desperdició varias oportunidades de contragolpe y permitió que Banfield mantuviera posibilidades hasta el final.

River Plate casi dejó escapar una victoria que tenía controlada

Sepúlveda volvió a marcar a los 84’, esta vez con un potente remate que redujo la diferencia a un solo gol. Banfield aumentó la presión y consiguió convertir el empate durante el tiempo añadido, pero la acción fue anulada por posición adelantada.

River Plate también pudo sentenciar el partido. Lucas Beltrán y Correa dispusieron de espacios durante los contragolpes, mientras que Galván estrelló un remate en el travesaño en una de las últimas jugadas.

El 3-2 terminó resultando demasiado ajustado para la diferencia observada durante buena parte del encuentro. River Plate fue superior y generó ocasiones suficientes para conseguir una victoria cómoda, pero la falta de contundencia y las concesiones defensivas prolongaron el suspenso.

Ese contraste ofrece la primera lectura del ciclo. Ponzio consiguió una reacción ofensiva evidente, pero todavía debe corregir la fragilidad que ha castigado al equipo durante toda la temporada.

Ponzio respaldó a Martínez Quarta después del triunfo

Una de las primeras decisiones de Ponzio fue mantener a Martínez Quarta entre los titulares después de los errores cometidos ante Independiente Santa Fe. El defensor había quedado señalado por la eliminación de la Copa Sudamericana, pero recibió el respaldo público del nuevo entrenador.

“Lo he vivido en carne propia, el momento de tener todas las miradas”, expresó Ponzio después del partido. También destacó la calidad y la identificación de Martínez Quarta con River Plate, considerando que atraviesa una circunstancia adversa y no un problema definitivo.

Martínez Quarta formó la pareja de centrales con Nicolás Otamendi y fue reemplazado durante los minutos finales por molestias físicas.

El respaldo demuestra que Ponzio intentará recuperar a los futbolistas cuestionados antes de realizar cambios drásticos. Su condición de antiguo capitán y referente puede resultar importante para reconstruir la confianza de un vestuario golpeado.

River Plate vuelve a mirar los playoffs del Clausura

River Plate llegó al Florencio Sola en el puesto 14, con cuatro puntos y solamente una victoria en seis jornadas. El triunfo le permitió alcanzar las siete unidades, superar a Banfield por diferencia de goles y avanzar hasta el puesto 11.

Huracán ocupa actualmente el octavo lugar con nueve puntos. La diferencia es de apenas dos unidades, aunque Barracas Central e Independiente Rivadavia todavía cuentan con un partido pendiente.

Ponzio no resolvió todos los problemas en su primera presentación, pero logró lo más urgente: ganar, cambiar el estado de ánimo y evitar que River Plate continuara alejándose de los playoffs.

La actuación dejó razones para creer en una recuperación, especialmente por la cantidad de situaciones generadas y el funcionamiento ofensivo. También dejó una advertencia evidente: un equipo que pretende competir no puede sufrir hasta la última jugada después de haber construido ventajas de 2-0 y 3-1.

El debut ganador de Ponzio fue una primera respuesta. River Plate mostró una cara diferente, recuperó a sus figuras y volvió a meterse en la pelea del Clausura. Ahora deberá demostrar que la reacción puede sostenerse más allá del impulso provocado por el cambio de entrenador.

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