Estuvo a un gol de ser campeón de Escocia, soñó con la Champions y hoy puede quedarse sin Europa

Hearts estuvo a un gol de ser campeón de Escocia y después soñó con la Champions. Tres meses más tarde, las goleadas y los malos resultados amenazan con dejarlo completamente fuera de Europa.

Hearts

Hearts pasó de estar a un gol de ser campeón de Escocia a jugarse su continuidad en las competiciones europeas en cuestión de meses.

Hace menos de tres meses, el Hearts estuvo a un gol de ser campeón de Escocia y de romper una espera de 66 años. Aquella extraordinaria campaña le abrió además las puertas de la fase previa de la Champions League. Hoy, después de perder el título de la forma más dolorosa posible, ser goleado en Champions, comenzar con derrota la nueva liga y recibir seis goles del Benfica en la Europa League, el equipo de Edimburgo se enfrenta a un escenario impensado: podría terminar agosto completamente fuera de Europa.

La historia del Hearts se ha transformado en una de las más llamativas del comienzo de la temporada europea. En cuestión de semanas pasó de estar muy cerca de protagonizar una de las mayores hazañas del fútbol escocés moderno a encadenar golpes que amenazan con convertir la campaña 2026/27 en una auténtica pesadilla.

Hearts estuvo a un gol de ser campeón de Escocia

Para entender el presente hay que regresar al 16 de mayo de 2026.

Hearts llegó a Celtic Park como líder después de haber ocupado la primera posición durante 250 días. La ecuación era sencilla: un empate frente al Celtic le entregaba su primer campeonato de la máxima categoría escocesa desde la temporada 1959/60.

Y durante buena parte de aquella tarde, el sueño estuvo muy cerca de hacerse realidad.

Lawrence Shankland adelantó al Hearts a los 43 minutos. Arne Engels igualó de penal antes del descanso, pero el 1-1 seguía siendo suficiente para coronar al conjunto de Edimburgo.

Entonces llegó el minuto 87.

Daizen Maeda marcó el 2-1 para Celtic y cambió por completo el desenlace del campeonato. Callum Osmand añadió posteriormente el 3-1 en el tiempo agregado, pero para entonces el golpe ya estaba consumado: Hearts había pasado de campeón virtual a subcampeón en cuestión de minutos.

No se trataba únicamente de perder una liga. Hearts había estado a un gol de ser campeón de Escocia y de terminar con décadas de espera en una competición dominada casi permanentemente por Celtic y Rangers.

El equipo que rozó la gloria comenzó a desarmarse

El golpe deportivo fue seguido por movimientos importantes durante el verano.

El 26 de mayo, Hearts confirmó la salida de Lawrence Shankland, capitán y una de las principales figuras de la temporada anterior, para incorporarse al Rangers. Semanas después llegó otra pérdida todavía más significativa.

El 17 de junio, Derek McInnes dejó el club para convertirse en entrenador del Rangers, acompañado además por sus asistentes Alan Archibald y Paul Sheerin. El técnico que había llevado al Hearts hasta las puertas del campeonato abandonaba así Tynecastle apenas un mes después de aquella dramática definición.

El equipo que debía transformar la frustración del subcampeonato en motivación para una nueva temporada quedó obligado a reconstruirse precisamente cuando llegaba uno de los mayores premios obtenidos por su campaña anterior: la posibilidad de competir por un lugar en la Champions League.

Del sueño de la Champions a un 6-0 que encendió las alarmas

La aventura continental comenzó contra el Sturm Graz en la segunda ronda de clasificación de la Champions League.

Y terminó de manera contundente.

Hearts perdió 4-0 en Austria y necesitaba una remontada prácticamente histórica en Tynecastle. No ocurrió. Sturm Graz volvió a imponerse, esta vez por 2-0, y cerró la eliminatoria con un demoledor 6-0 global.

En apenas dos partidos desaparecía el sueño de alcanzar la máxima competición europea.

Pero el sistema de clasificación de UEFA todavía le entregaba otra oportunidad: la eliminación de Champions trasladó al equipo hacia la Europa League.

Antes de afrontarla, sin embargo, llegó otro golpe.

La nueva liga también comenzó con una derrota dolorosa

El estreno en la Scottish Premiership 2026/27 tampoco permitió cambiar el ánimo.

Hearts visitó al Aberdeen y se adelantó a los 35 minutos por medio de Oisin McEntee. El resultado parecía encaminar al conjunto de Edimburgo hacia sus primeros tres puntos, pero nuevamente apareció un derrumbe en el tramo final.

Aberdeen terminó remontando y ganó 2-1 con dos goles en los últimos minutos, dejando al vigente subcampeón sin puntos en su debut.

El paralelismo resultaba inevitable.

Meses antes, Hearts había visto desaparecer un campeonato en los minutos finales contra Celtic. Ahora comenzaba la siguiente temporada dejando escapar otro partido que parecía tener controlado.

Todavía era apenas la primera jornada, pero la acumulación de golpes comenzaba a resultar preocupante.

Benfica convirtió la Europa League en otra pesadilla

La Europa League ofrecía una nueva oportunidad de recuperar terreno, aunque el sorteo colocó delante a uno de los rivales más exigentes posibles: Benfica.

La diferencia volvió a quedar expuesta.

El conjunto portugués derrotó 6-1 al Hearts en Lisboa en la ida de la tercera ronda de clasificación y dejó la eliminatoria prácticamente sentenciada antes del encuentro de vuelta en Escocia.

Los números europeos del Hearts son especialmente duros.

Después del 4-0 y 2-0 sufridos contra Sturm Graz, el equipo recibió otros seis goles ante Benfica. Son 12 tantos encajados en sus últimos tres partidos europeos, con apenas uno convertido.

La Champions desapareció con un 6-0 global y la Europa League está ahora extremadamente lejos después del 6-1 en Portugal.

La Conference League podría convertirse en su última oportunidad

Aquí aparece el último capítulo de esta vertiginosa caída.

Si no consigue revertir la eliminatoria contra Benfica, Hearts descenderá al play-off de la Conference League. Eso significa que no entrará directamente a la fase de liga: todavía tendrá que superar una última eliminatoria para asegurar competición europea durante el resto del semestre.

El sorteo determinó que el derrotado de Benfica-Hearts se enfrente al ganador del cruce entre Paide Linnameeskond de Estonia y Rapid Viena de Austria. La ida del play-off está prevista para el 20 de agosto y la vuelta para el 27.

Rapid Viena aparece como el nombre de mayor peso de esa posible eliminatoria, por lo que incluso caer desde la Europa League no garantizaría al Hearts un camino sencillo.

Y ahí aparece la dimensión real de la historia.

Hace menos de tres meses estaba peleando por convertirse en campeón de Escocia. Después soñó con disputar la Champions. Cayó a Europa League y ahora podría verse obligado a jugarse toda su continuidad continental en un play-off de Conference League.

Si pierde también esa eliminatoria, su temporada europea habrá terminado antes de finalizar agosto.

De rozar la gloria a jugarse la temporada europea en agosto

Resultaría prematuro afirmar que toda la temporada del Hearts está perdida. La competición doméstica apenas comienza y todavía existe margen para que el nuevo proyecto encuentre estabilidad.

Pero la secuencia resulta difícil de ignorar.

El Hearts estuvo a un gol de ser campeón de Escocia, perdió posteriormente a su capitán y a su entrenador, recibió seis goles sin marcar ante Sturm Graz, comenzó perdiendo la Premiership y ahora sufrió un 6-1 frente al Benfica.

En mayo estaba a minutos de conquistar un título histórico.

En julio todavía soñaba con la Champions.

En agosto prácticamente se despidió de la Europa League.

Y antes de terminar el mismo mes podría estar completamente fuera de las competiciones europeas.

El fútbol puede cambiar a una velocidad extraordinaria y Hearts se ha convertido en uno de sus ejemplos más extremos. Del sueño de conquistar Escocia y codearse con la élite europea a tener que luchar simplemente por mantener viva su temporada continental.

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