Luka Modrić renovó con el AC Milan y jugará una temporada más hasta 2027
Luka Modrić renovó su contrato con el AC Milan y continuará en el club hasta el 30 de junio de 2027. El croata disputó 37 partidos durante su primera temporada y será parte del nuevo proyecto de Rúben Amorim.
Luka Modrić disputará una segunda temporada con el AC Milan después de renovar su contrato hasta junio de 2027.
Luka Modrić renovó con el AC Milan y prolongará su extraordinaria carrera en la élite del fútbol europeo hasta el 30 de junio de 2027. El mediocampista croata firmó por una temporada adicional después de convertirse en una pieza importante durante su primer año en Italia y continuará defendiendo la camiseta rossonera con el número 14.
La decisión elimina, por ahora, cualquier posibilidad de un retiro inmediato. Modrić tiene 40 años, cumplirá 41 en septiembre y seguirá compitiendo en la Serie A dentro del nuevo proyecto dirigido por Rúben Amorim.
El Milan presentó la renovación como una decisión deportiva y destacó la experiencia, calidad, humildad y liderazgo aportados por el croata desde su llegada. Sus 37 partidos y dos goles durante la temporada 2025-26 demuestran que su permanencia no responde únicamente al peso de su nombre.
Luka Modrić renovó con el AC Milan hasta junio de 2027
El primer contrato de Modrić con el conjunto italiano finalizaba el 30 de junio de 2026, aunque incluía una opción para extender el vínculo por otra temporada. El Milan decidió activar esa continuidad y asegurar su presencia para la campaña 2026-27.
La renovación fue anunciada oficialmente después de la participación del jugador en el Mundial 2026. El croata se tomó un periodo para evaluar su situación deportiva y personal antes de aceptar la propuesta del club.
Modrić continuará utilizando el dorsal 14, elegido desde su llegada como homenaje a Johan Cruyff. El número también acompañó una primera temporada en la que logró ganarse rápidamente un espacio dentro del vestuario y convertirse en una referencia para los jugadores más jóvenes.
El Milan no comunicó las condiciones económicas del acuerdo. La información oficial se limitó a confirmar que el contrato tendrá vigencia hasta el 30 de junio de 2027.
Una renovación respaldada por su rendimiento
La edad de Modrić convierte la noticia en un caso excepcional, pero sus números explican la decisión. El mediocampista disputó 37 partidos durante su primera temporada como jugador del AC Milan y marcó dos goles.
Su influencia fue más amplia que la producción estadística. El croata aportó claridad en la salida, capacidad para controlar el ritmo de los encuentros y precisión para progresar mediante pases entre líneas.
Milan también valoró su conducta diaria. El club destacó oficialmente la humildad y la pasión mostradas desde su incorporación, dos aspectos que fortalecieron su papel dentro de un plantel obligado a recuperar competitividad.
Modrić no llegó a Italia para limitarse a ocupar un lugar secundario. Su regularidad confirmó que todavía podía responder ante las exigencias físicas y tácticas de la Serie A, incluso después de haber completado 13 temporadas con el Real Madrid.
El desafío para el siguiente curso será administrar su carga de minutos. El mediocampista ya no necesita disputar todos los partidos completos para resultar determinante, pero su lectura del juego sigue ofreciéndole al Milan una herramienta difícil de reemplazar.
Rúben Amorim quería contar con Modrić
La continuidad del croata también responde a la intención de Rúben Amorim de conservarlo dentro de su nuevo proyecto. El entrenador portugués reconoció durante su presentación que había conversado con Modrić y que deseaba tenerlo en la plantilla.
Amorim asumió el cargo después de una temporada en la que el Milan terminó quinto en la Serie A y quedó fuera de la Champions League. El objetivo inmediato será devolver al equipo a la principal competición europea y reducir la distancia con los clubes que dominaron el campeonato italiano.
En esa reconstrucción, Modrić puede cumplir dos funciones. La primera será estrictamente futbolística: ofrecer control, circulación y experiencia en encuentros cerrados. La segunda estará relacionada con el desarrollo de los jugadores más jóvenes.
El sistema de Amorim exige inteligencia para reconocer los espacios, precisión en la primera fase de elaboración y capacidad para encontrar a los atacantes por dentro. Son condiciones que el croata conserva pese al paso de los años.
Su presencia también ofrece una alternativa para modificar los partidos. Modrić puede comenzar como titular cuando el Milan necesite mayor control o ingresar durante el segundo tiempo para cambiar el ritmo y mejorar la toma de decisiones.
Modrić aplaza nuevamente su retiro
La renovación confirma que Modrić todavía no considera terminada su carrera. Después de disputar el Mundial 2026 con Croacia, el mediocampista podía cerrar una trayectoria prácticamente irrepetible o aceptar un último desafío en el fútbol italiano.
Eligió continuar.
La decisión resulta significativa porque disputará buena parte de la próxima temporada con 41 años. Son pocos los futbolistas de campo capaces de mantenerse en una de las principales ligas europeas a esa edad y todavía menos quienes conservan una función competitiva dentro de un club como el Milan.
Su longevidad no depende únicamente de la condición física. Modrić ha adaptado su juego para reducir esfuerzos innecesarios, anticipar las acciones y utilizar su interpretación táctica como principal ventaja.
Ya no necesita recorrer el campo con la misma frecuencia de sus mejores temporadas. Su valor está en recibir bajo presión, encontrar el pase adecuado y decidir cuándo acelerar o detener una posesión.
Esa evolución le permitió seguir siendo importante en el Real Madrid durante sus últimos años y posteriormente trasladar su influencia al fútbol italiano.
Una carrera que continúa haciendo historia
Modrić llegó al Milan en julio de 2025 después de cerrar una etapa de 13 temporadas con el Real Madrid. Se marchó del conjunto español como el futbolista con más títulos en la historia del club.
Durante su ciclo en Madrid disputó 597 partidos, marcó 43 goles y conquistó 28 trofeos. Su palmarés incluye seis Champions League, cuatro títulos de LaLiga y cinco Mundiales de Clubes, además de otras competiciones nacionales e internacionales.
El punto más alto a nivel individual llegó en 2018, cuando conquistó el Balón de Oro después de conducir a Croacia hasta la final del Mundial de Rusia. Ese premio interrumpió el dominio que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo habían mantenido durante una década.
Su carrera internacional también lo convirtió en el futbolista con más partidos disputados para Croacia. Modrić lideró a su selección hasta el subcampeonato mundial de 2018 y el tercer lugar obtenido en Qatar 2022.
La etapa en el Milan representa una prolongación de ese legado, pero también un desafío diferente. El croata llegó a un equipo en reconstrucción y asumió la responsabilidad de ayudarlo a recuperar su lugar entre los principales clubes europeos.
Qué significa la renovación para el Milan
Que Luka Modrić renovó con el AC Milan representa una señal de continuidad dentro de un proyecto que atraviesa cambios importantes. El club estrenará entrenador, incorporará nuevos futbolistas y buscará corregir una temporada que terminó sin clasificación para la Champions League.
En medio de esa transformación, conservar al croata ofrece estabilidad. Amorim contará con un jugador capaz de interpretar diferentes contextos, asumir responsabilidades y transmitir experiencia dentro del vestuario.
La renovación también establece un compromiso deportivo. Modrić no permanecerá únicamente como una figura destinada a acompañar al grupo, sino como una alternativa real para el mediocampo.
Su presencia deberá combinarse con una planificación adecuada. Milan necesita protegerlo físicamente, evitar una sobrecarga de minutos y utilizarlo en los momentos donde su calidad pueda producir mayor impacto.
El objetivo será encontrar el equilibrio entre experiencia y renovación. Modrić puede contribuir a ese proceso sin frenar el crecimiento de los futbolistas jóvenes, siempre que su utilización responda a las necesidades de cada partido.
Modrić quiere llevar nuevamente al Milan a la Champions
La temporada 2026-27 tendrá un objetivo claro: regresar a la Champions League. Milan quedó fuera del torneo europeo después de terminar quinto en la Serie A y necesita recuperar terreno en el campeonato.
Modrić conoce mejor que nadie la exigencia de competir en ese nivel. Su experiencia puede resultar determinante en un vestuario que debe reconstruir confianza y acostumbrarse rápidamente a la metodología de Amorim.
La renovación hasta 2027 prolonga una de las carreras más importantes de la historia reciente. Modrić seguirá jugando cuando muchos de sus contemporáneos ya se retiraron o abandonaron las principales ligas europeas.
El Milan no renovó únicamente a una leyenda. Retuvo a un futbolista que todavía puede darle sentido a la posesión, liderazgo al vestuario y soluciones a un equipo obligado a recuperar protagonismo.
