Lanús venció a Cienciano con diez y dio un golpe de autoridad en la Sudamericana
Lanús venció 2-0 a Cienciano en la ida de los playoffs de la Copa Sudamericana. Franco Watson abrió el marcador y Ramiro Carrera sentenció el triunfo después de que el Granate jugara más de media hora con diez por la expulsión de Lucas Besozzi.
El resultado premió la superioridad que el equipo dirigido por Mauricio Pellegrino había mostrado antes de la tarjeta roja
Lanús venció a Cienciano por 2-0 en el Estadio Ciudad de Lanús y construyó una ventaja valiosa en la ida de los playoffs de la Copa Sudamericana 2026. Franco Watson abrió el marcador, Lucas Besozzi fue expulsado en el segundo tiempo y Ramiro Carrera sentenció el encuentro en la última acción, cuando el conjunto argentino llevaba más de media hora jugando con diez.
El resultado premió la superioridad que el equipo dirigido por Mauricio Pellegrino había mostrado antes de la tarjeta roja, pero también su capacidad para interpretar un partido que cambió por completo a los 62 minutos. Lanús pasó de controlar la pelota y generar las mejores oportunidades a defender su ventaja con orden, concentración y oficio.
Cienciano tuvo superioridad numérica durante el tramo decisivo, pero no consiguió transformar esa condición en ocasiones claras. El conjunto peruano adelantó sus líneas, aunque encontró pocos espacios ante un rival que redujo las distancias, protegió el centro del área y mantuvo una salida suficiente para evitar quedar completamente encerrado.
Lanús venció a Cienciano desde el control del partido
El vigente campeón de la Copa Sudamericana salió decidido a imponer condiciones. Lanús presionó la salida de Cienciano, recuperó la pelota rápidamente y consiguió instalar el juego cerca del área defendida por Ítalo Espinoza.
La primera advertencia llegó muy temprano. Lucas Besozzi convirtió después de una combinación ofensiva iniciada por Agustín Cardozo y continuada por Yoshan Valois, pero la acción fue anulada por posición adelantada del extremo colombiano.
Aunque el marcador permaneció cerrado durante más de media hora, el desarrollo favorecía claramente al equipo argentino. Eduardo Salvio, Agustín Cardozo y Franco Watson manejaban los tiempos, mientras Besozzi encontraba espacios para acelerar y romper la estructura defensiva de Cienciano.
El conjunto peruano priorizó el repliegue y buscó atacar mediante transiciones. Su primera oportunidad importante apareció por intermedio de Alejandro Hohberg, cuyo remate fue controlado por Nahuel Losada. La aproximación no modificó el dominio general de Lanús.
Franco Watson abrió el camino para el Granate
La diferencia llegó a los 35 minutos. Besozzi recuperó la pelota en la mitad de la cancha, avanzó y combinó con Franco Watson. El mediocampista recibió dentro del área, giró y definió con la pierna izquierda hacia el sector derecho del arco.
El gol de Watson resumió el mejor funcionamiento de Lanús: presión para recuperar, velocidad para atacar el espacio y presencia de sus volantes en posiciones ofensivas.
Después del 1-0, el Granate no se conformó. Cardozo estuvo cerca de ampliar la ventaja y Valois también aprovechó un error en la salida de Cienciano, aunque no logró finalizar con precisión.
Lanús se marchó al descanso con una diferencia mínima que no reflejaba completamente su superioridad. El equipo de Pellegrino había generado las acciones más peligrosas y había conseguido limitar las principales armas ofensivas del visitante.
La expulsión de Besozzi cambió el escenario
Cienciano intentó reaccionar durante el comienzo del segundo tiempo. Carlos Garcés tuvo una aproximación peligrosa a los 52 minutos, pero el partido todavía permanecía bajo el control de Lanús.
Todo cambió diez minutos después. Besozzi cometió una fuerte infracción sobre Gerson Barreto. El árbitro venezolano Alexis Herrera inicialmente dejó continuar la jugada, pero recibió el llamado del VAR y revisó la acción en el monitor.
Después de observar el impacto sobre la pierna del mediocampista de Cienciano, Herrera mostró la tarjeta roja directa. Lanús perdió a uno de sus jugadores más desequilibrantes y quedó obligado a disputar más de media hora con diez futbolistas.
La expulsión también dejó una actuación contradictoria de Besozzi. El atacante había generado el gol de Watson y había sido una amenaza constante, pero una entrada evitable puso en peligro el trabajo construido por todo el equipo.
Cómo resistió Lanús con un jugador menos
La principal virtud de Lanús fue no confundir resistencia con desorden. El equipo retrocedió algunos metros, pero conservó una estructura compacta y evitó partirse entre la defensa y el mediocampo.
Carlos Izquierdoz y José María Canale se hicieron fuertes en el juego aéreo. Tomás Guidara y Sasha Marcich cerraron los costados, mientras Losada intervino con seguridad cuando Cienciano consiguió acercarse.
Pellegrino también administró el desgaste mediante las modificaciones. Allan Wlk ingresó por Valois, Felipe Peña Biafore reforzó el mediocampo y Dylan Aquino aportó piernas frescas para sostener una opción de salida. Matías Sepúlveda apareció en los minutos finales y terminó participando en la acción del segundo gol.
Cienciano acumuló futbolistas en campo contrario, pero atacó con poca velocidad. La circulación lateral permitió que Lanús reorganizara sus líneas después de cada pase. La superioridad numérica existió, aunque rara vez se tradujo en una ventaja real dentro del área.
El conjunto argentino tampoco renunció completamente al ataque. Ramiro Carrera, que había ingresado al comenzar el segundo tiempo, encontró espacios para avanzar y obligó a Cienciano a mantener precauciones defensivas.
Ramiro Carrera convirtió un gol que puede valer la clasificación
Cuando el 1-0 parecía definitivo, Lanús encontró el segundo tanto en el quinto minuto de adición. Sepúlveda envió la pelota desde el sector derecho, Espinoza no consiguió resolver la acción y Carrera aprovechó el rebote para establecer el 2-0.
El gol cambió considerablemente el panorama de la serie. Una ventaja mínima habría obligado a Lanús a jugar la revancha en Cusco bajo una presión mucho mayor. El tanto de Carrera le entregó un margen más amplio para administrar el encuentro de vuelta.
También fue la confirmación de que el Granate nunca se resignó a esperar el final. Incluso con diez y después de un largo periodo de resistencia, conservó la ambición suficiente para castigar un error del rival.
Cienciano tendrá la altura de Cusco, pero necesita otra versión
La revancha se disputará el miércoles 29 de julio en el Estadio Inca Garcilaso de la Vega. Cienciano contará con la localía y con las condiciones particulares de la altura de Cusco, factores que pueden modificar el ritmo del encuentro.
Sin embargo, el conjunto peruano necesitará una producción ofensiva muy diferente. En Buenos Aires tuvo tiempo, posesión y superioridad numérica, pero careció de profundidad para comprometer seriamente a la defensa argentina.
Lanús, por su parte, no debería interpretar el 2-0 como una clasificación asegurada. Tendrá que administrar el esfuerzo, evitar pérdidas cerca de su área y superar los primeros minutos, cuando Cienciano probablemente intente aumentar la intensidad.
El ganador de la serie enfrentará a Botafogo en los octavos de final. Lanús quedó mejor posicionado, pero deberá completar el trabajo en un escenario exigente.
Una victoria con carácter de campeón
Lanús venció a Cienciano porque fue superior cuando el partido se disputó en igualdad de condiciones y porque mostró mayor madurez después de quedarse con diez. Primero dominó, luego resistió y finalmente volvió a golpear.
Watson aportó el gol que abrió el encuentro, Carrera convirtió el tanto que modificó el valor de la ventaja y la defensa sostuvo al equipo durante el momento más complicado. Besozzi, decisivo en el primer gol, dejó una expulsión que pudo cambiar la historia.
El 2-0 no cerró la serie, pero sí confirmó una cualidad reconocible en el vigente campeón: Lanús supo adaptarse a cada escenario sin perder la competitividad. Cienciano recibió una oportunidad inmejorable con la tarjeta roja, pero nunca encontró la claridad necesaria para aprovecharla.
